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Padre espiritual y ciudadano dilecto de Luque.

 


Nació en Villarrica del Espíritu Santo, la del noveno y último asiento de la fundación de Ruy Díaz de Melgarejo, ubicada en Guaira, un 27 de Julio de 1890.

Sus padres fueron Don Fausto García quien a los trece años peleó en la Batalla de Acosta Ñu, en la Guerra Grande, donde un balazo le fracturó el brazo izquierdo, y su madre Doña María Dolores Paniagua, quienes como se acostumbraba en la época los católicos recurrían al Santoral, ese día se conmemoraba la festividad de San Pantaleón.

El matrimonio García Paniagua, acatando lo preestablecido hace bautizar al niño por el Sacerdote Miguel Maldonado.

El historiador Optaciano Franco Vera, respecto a su nombre nos dice: "Pantaleón en Griego es, León en todo. Y el Monseñor lo fue en todo, por su nobleza, integridad, intrepidez y valentía. Un hombre a todo dar, como dirían los españoles. Este emblemático apellido procede del grupo Vasco "García", probablemente Oso y por añadidura, Hombre Corpulento".

En el año 1901, el futuro Monseñor, ingresa al Colegio Nacional de Villarrica, culmina con honores los tres primeros años, luego confiesa a su progenitor, su deseo de ser Sacerdote, para lo cual se encarga al padre Brisueña, su preparación que duró tres años, así en el año 1906, el adolescente traspasa el umbral de sus sueños.

Ingresa al Seminario Conciliar, luego Metropolitano, el 20 de Diciembre de 1913, fue ordenado Sacerdote, merced al acta del Obispo Diocesano S. S. 1. Don Juan Sinforiano Bogarín y como era tradicional el Sacerdote debía cantar su primera misa solemne en su pueblo natal, y así se hizo.

En 1914 es nombrado Tte. Cura de la Iglesia La Encarnación (Asunción), luego en 1918 participa de una sacrificada, y prolongada gira episcopal, encabezada por el Monseñor Bogarín, de Encarnación a la capital caminando.

El Presbítero Pantaleón García, tomó posesión de la Parroquia de Luque, como Cura Párroco, el 27 de Marzo de 1921, en cumplimiento del decreto diocesano N° 635, firmado por el Monseñor Bogarín. Aquel Domingo de Pascuas, realiza su primera misa en Luque, iniciando su fructífero y fervoroso servicio de 24 años y medio a la comunidad, donde brindó la dinámica de su juventud, los alcances de su madurez, su salud, y por último su humanidad, como hombre de Dios.

Monseñor Pantaleón García Paniagua era de estatura mediana. fornido y empinado de cuerpo, ojos oscuros, mirada perspicaz, frente amplia, cejas anchas cabello negro híspido y suave. Tez blanca, barba espesa, siempre bien afeitada, excepto durante la gira episcopal, en que usaba barba. Un hilillo claro de una cicatriz, sobre el labio superior y algo roma la nariz.

El 25 de Marzo de 1921. Viernes Santo, el Sacerdote García, presta juramento en la Curia Diocesana, concluye la ceremonia y el Monseñor Bogarín le dice: "García, Ud. me va a construir la Iglesia de Luque. Con ello me librará de un dolor de cabeza. Y no me ponga Ud. nervioso.

Haré lo que S. S. I. me mande - le contesta el jurante. Y nuestro homenajeado, como es lógico, cumplió aquella inapelable orden, pero le costaría 18 sacrificados años al Pa'í constructor, pues la escasez de medios, el destino, incluso la guerra lucharían en su contra.

La preparación y organización de la obra le llevo 6 años, de 1921 a 1927, año en que se comenzó la demolición del antiguo Templo, a la sazón Luque albergaba 14.350 almas, hombres, mujeres, niños y ancianos, entre 1932 y 1933, la obra es detenida por la guerra, luego continuó ya con el concurso inclusive de numerosos prisioneros bolivianos.

Después de cuatro años, el 30 de Junio de 1939, se inaugura la orgullosa obra de los hijos de Luque, como la bautizó el venerable y recordado Pa'í García, este hecho influyó en la creación del teatro guaraní.

Fue pionero en la integración del fútbol del interior, al lograr en 1924 que el Sportivo Luqueño integre la Liga Paraguaya de Fútbol, logrando así la unidad del pueblo, históricamente polarizado por un bipartidismo político, unidad a través de la fusión de tres clubes mártires, en uno, se auto sacrificaron, el club Marte Atlético, Vencedor y Gral. Aquino, para dar cabida al Club Sportivo Luqueño.

Hacía casi tres meses que el Presbítero García Paniagua, llegó a lo que fuera los dominios de Miguel Antón, y ya el 1° de Mayo de 1921, en el Salón de la comuna, se reúnen los representantes de dichos clubes, sonó la voz del Pastor constructor Pa'í García: "La unión hace la fuerza", y estampó su firma, dando vida al glorioso Curé Luque. Fue fundador, socio protector, dirigente activo y Presidente Honorario del Club de sus amores. Cuentan los memoriosos, que en una de las tantas demostraciones que el Club le dedicó: Un periodista capitalino le hizo la siguiente pregunta: ¿Cómo Ud. Pa'í, siendo guaireño es tan adicto al Sptvo. Luqueño? A lo que el Respondió - Haciendo un ademán con sus brazos, como si acunara a un niño - Cómo no, si el Club nació en mis brazos.

El 7 de Octubre de 1972 la Municipalidad de Luque lo declara, "Ciudadano Dilecto de Luque" seis meses después el 14 de Mayo de 1973, acude al llamado del Creador, el acto de su inhumación, en horas de la tarde, constituyó un acontecimiento de congoja y dolor, de un pueblo agradecido.

Una multitud impresionante, se apretujaba desde el Km 14, para consagrarle su última despedida, todo el pueblo con sus autoridades sus instituciones de enseñanzas y deportivas, encabezados por el Monseñor Ismael Rolón, lo esperaban.

Cuando el féretro con los restos del Pa'í García llegó a su querida Iglesia, envuelto en la bandera del Sptvo. Luqueño, era de verse como corrían las lágrimas de ancianos, señoras y niños.

Posteriormente, dicho féretro fue depositado, en una cripta dentro de la Iglesia, construida por el pueblo con su ayuda, cumpliendo así, con un pedido en vida del Pa'í García.

Luque está en deuda con el del Pa'í García, por su providencial mediación que siempre tuvo en la pacificación de los espíritus entre las distintas corrientes políticas en aquellos años de su venida a Luque

Su intervención oportuna y decidida quedará en la historia de nuestro pueblo como un verdadero milagro de paz y hermandad entre los luqueños. Como ciudad agradecer sus oficios para llevar adelante tantas obras en beneficio de nuestra comunidad. Aguydjé jo'a jo'a y un fraternal abrazo a nuestro querido del Pa'í.

 


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