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La Navidad nos dice que somos amados. El amor de Dios nos está buscando. En un pequeño, e indefenso Niño en un pesebre, la Gloria del Padre nos fue hecha manifiesta. Dios el Padre quería estar en nuestro medio; El quería acercarse a nosotros en la persona de Su Hijo unigénito. Por cierto, un gran Visitante dejó el trono celestial para venir a esta oscura tierra. Ninguna lengua humana puede describir su gloria ni hay palabras para expresar los presentes que él trae. ¡Navidad!, un pequeño Niño, vino a esta tierra.
(M. Basilea Schlink.).

 


 Esperemos que sonría cuando, al caminar esta navidad, se dé cuenta que desde Luque, el centro de América del Sur, todos aceitamos un poquito el eje de su Tierra. Y que sienta que es tiempo de invocar también a ‘’la esperanza y la ilusión que no ceden’’.
 ¡¡Felices Fiestas!!

Este es el ambiente tradicional de nuestra Navidad, las sandias los melones y las piñas, se confunden con los fuegos artificiales y los juguetes de navidad, obra de nuestros artesanos, que se fabrican en las olerías que bordean las zonas húmedas de Luque. Abajo; Foto de archivo; La virtuosa inocencia de los niños en el “Día de Reyes”, que tradicionalmente se festeja el 6 de enero en el salón auditorio del Santuario de la Virgen del Rosario de Luque.
 

¡¡NAVIDAD HOY!!
Navidad, Esperanza para el Mundo

Por: M. Basilea Schlink


La Navidad nos dice que somos amados. El amor de Dios nos está buscando. En un pequeño, e indefenso Niño en un pesebre, la Gloria del Padre nos fue hecha manifiesta. Dios el Padre quería estar en nuestro medio; El quería acercarse a nosotros en la persona de Su Hijo unigénito. Por cierto, un gran Visitante dejó el trono celestial para venir a esta oscura tierra.

Ninguna lengua humana puede describir su gloria ni hay palabras para expresar los presentes que él trae.

¡Navidad!, un pequeño Niño, vino a esta tierra. Pero no hubo lugar para él, ni aun para una pequeña cama, liste es algunas veces el caso de un niño pobre que nace en este mundo.
Pero ¿cuándo le ha pasado esto a un niño de linaje real, destinado a ascender al trono y a asumir el reinado sobre un reino entero? Es algo que no podemos pensar, el que no hubiera lugar para un niño de nacimiento real. Aún así esto es lo que pasó:

En esa Noche Santa cuando los cielos se abrieron y el Rey de reyes. Gobernador de los cielos, Señor del universo y de la humanidad vino a visitar esta tierra como un pequeño Niño, no encontró ni lugar ni alojamiento. Es algo casi incomprensible.

El Niño rey. El Gobernador de todos los mundos, no tuvo ni siquiera un metro cuadrado para una cama, en esta tierra, la cual él creó. Se vio obligado a ir debajo de la tierra, a una cueva, a los animales, quienes dejaron de lado su pesebre para él.

¡Navidad! Experimentará el Niño Jesús lo mismo hoy día él nos está pidiendo, como lo hizo hace tiempo atrás cuando María y José iban de puerta en puerta buscando alojamiento:

"¡Dame un cuarto, dame alojamiento! Estoy buscando un hogar en un cálido y amoroso corazón Os suplico que me abran vuestros corazones. Cómo deseo decir esta Navidad:

¡Me alegro de estar aquí, es un deleite para mí morar en tu corazón!" Es Navidad y Jesús nos está llamando: “He aquí vengo, y moraré en medio de ti" (Zac. 2:10).

¿Puede haber mensaje más alegre? El Niño Jesús, el Amor eterno, el portador de gozo, consuelo y paz, quiere venir a ti y vivir en tu corazón. ¿No es triste que aun en Navidad nuestros corazones están gobernados por otras cosas, tales como fastidio, amargura, enojo, odio y deseos pecaminosos, los cuales nos hacen infelices y nos impiden experimentar el gozo de la Navidad?

Sin embargo, este Niño en el pesebre, esta Fuente de gozo, este Visitante celestial nos puede traer verdadera felicidad. El trae paz en medio del temor, un toque del cielo en medio de todas las manifestaciones del infierno de estos tiempos, y gozo en nuestra tristeza cada vez, que le abrimos nuestros corazones.

(Hermandad Evangélica de María)

La mayoría recordamos claramente que en los primeros años de nuestra infancia conocimos a un abuelo de largas barbas blancas, con un saco a la espalda y vestido de rojo. También recordamos el arbolito artificial que simulaba ser de pino insigne, de plástico, en la campiña luqueña, y en nuestros hogares.

Al menos en las casas de algunos padres, los más pudientes, apareció la moda de contratar a alguien que hiciera de Papa Noel, y hacerlo actuar. Imaginamos que a instancias de alguno de nuestros primos mayores conocíamos a este Papá Noel poco antes del año 1980, año del "boom" del crecimiento económico, como lo es este año 2010.


En el año 1980 el "boom" era Itaipú, en esa década corría mucho dinero, y las familias que estaban bien relacionadas con el régimen supieron cosechar, y que están sumamente agradecidas por sus fortunas. En estos últimos años nació otro boom, el de los exportadores de carne y soja, acumulan fortunas con la exportación, de los dólares que ganan no pagan impuestos, sin embargo el pueblo, está pagando la carne a precios internacionales, es la onda "retro".

En los ´80 se le llamó el Viejo Pascuero y encontró resistencia. Muchos no querían renunciar a los cuadros del Nacimiento de Jesús, sintiendo que era eso lo que se debía celebrar: el nacimiento de Jesús. Porque los regalos se dejaban para la noche del 6 de Enero, fecha en que afirman los creyentes, llegaron los Reyes Magos a ofrendarle oro, incienso y mirra al Niño Dios.

Otros ciudadanos de aquellos años -onda “progre”-, pretendieron una adaptación nacional del viejo de rojo, sacando del campo a don Pascual, viejillo éste que solía repartir los juguetes en una carreta tirada por bueyes. Porque claro, eso del trineo de Noel no resultaba muy cómodo para que don Pascual lo hiciera deslizarse por las calles de tierra, por los terraplenes de trumao, carreteras de ripio, y por las calles con adoquines.

De manera que don Pascual tuvo una carreta con una yunta de bueyes pequeños, de los que se utilizaban para arar, además calzó sus buenos zapatos para caminar silenciosamente en la noche, manta larga para esconder los juguetes más chicos, y... se le otorgó comunicación directa con el Niño Dios. Sí, el viejo Pascual tenía el privilegio de entenderse directamente con Jesus. Como quien dice, don Pascual se presentaba ante Jesús y le comunicaba:

- “Señor mío, perdone que lo distraiga, pero aquí vengo con la lista de lo que me han pedido”.

- Entonces Jesús le respondía: “No me la muestres. Yo sé que tú eres un hombre respetoso de la justicia”.

- “Es que hay algunos que se les pasa la mano, Señor. Piden cosas que ni se las merecen”.

- “Pide y se te dará, Pascual, no lo olvides. Tú regalas nada más, que el que no se lo merece se las arregla con mi Viejo”.

Y así entonces, el viejo Pascual agarraba su carreta y azuzaba los bueyes: “Ilusión y Esperanza”.

Pero el “viejo colorado” parece que hizo muy buen marketing y fue orillando, orillando a don Pascual. Los bueyes se enflaquecieron, la carreta se enmoheció y don Pascual terminó arrinconado cantando como Atahualpa Yupanqui: “Porque no engraso los ejes/ me llaman abandonao”. Levantar la candidatura de don Pascual en los años 80 (junto con otra serie de medidas culturales de resistencia) fue un esfuerzo que duró quizás hasta el año 1989. Fue el último intento de los “progre” para detener al viejo de rojo con sus pinos insigne. Pero no hubo caso, Noel nos la ganó de punta a cabo, sin necesidad de segunda vuelta (ballottage, dicen ahora los latinos arrepentidos).

Fue una lástima, porque el viejo de rojo además de no tener raíces culturales nuestras, no tiene tampoco diálogos con Jesús. Papá Noel es un viejo con los pies en la tierra, práctico y realista. Su cualidad luminosa se quedó por allá por la antigua Roma. Hoy este viejo pascuero globalizado mantiene diálogos con los industriales, con los comerciantes y finalmente… con los padres:

- What do you want?

- Una compu con todos los chiches para el mita'i.

- How much money do you have?

- Si es original US$ 1000, y si es trucha quinieeeenton ya da cuate, andan igual.

- Impossible! Next. What do you want?

Me paseo con uno de mis nietos por los pasillos de la tienda, y hay tantos y variados regalos electrónicos que uno no sabe qué elegir (a veces pensamos en los humildes carretones de madera y muñecas de trapo que nos hacia la abuela con los cuales jugamos innumerables veces cuando éramos niños).

Entonces les decimos a los nietos que; “ si les interesa un juguete debe decírselo a sus padres para que se lo comuniquen a Papá Noel”.

Los niños miran extrañados. ¿A éste?, me dice señalando un enorme viejo colorado de plástico que se mece suavemente.

Los niños se acercan al muñeco y lo manosean, irrespetuosamente lo remecen de un lado a otro y Papá Noel casi toca el piso con la cabeza. No me importa. De los que se enojan también será el reino de los cielos, nos decimos. Es nuestra pequeña venganza a nombre de don Pascual, quien seguramente reprobaría la actitud, pero quien sabe, como es luqueño, me imagino que en el discurso doble me diría: “¡Díganle a sus nietos que le pegue en los codos!”

Sin embargo, como los bueyes de don Pascual se llamaban Ilusión y Esperanza, no perdemos ambos sentimientos, y conservamos la ilusión y la esperanza que en algún pueblo del Departamento Central, aunque no sea nada más que para conservar la poesía, antes de Navidad todavía don Pascual dialogue con el Señor tomándole su parecer.
"Mientras miro por la ventana, y concluyo con estos pensamientos, cae una lluvia de verano sobre mi casa que está en Mora Cué, una Compañía de Luque, es la Navidad de 2010 próximos al Bicentenario.

Aquí a nadie se le ocurriría simular nieve sobre el árbol de Navidad. Los niños luqueños desean comprarse el último juego de nintendo, y los padres lo único que desean es regalarse para su pesebre son, dos bueyes de barro, para llamarlos Ilusión y Esperanza.

Esperemos que sonría cuando, al caminar esta navidad, se dé cuenta que desde Luque, el centro de América del Sur, todos aceitamos un poquito el eje de su Tierra. Y que sienta que es tiempo de invocar también a ‘’la esperanza y la ilusión que no ceden’’.
¡¡Felices Fiestas!!

Navidad - 2010-.



Foto: infoluque.com.py

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