|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Hace mucho rato que el partido y la Juventud Liberal Radical Autentica necesitan
una reestructuración de fondo, la mesa misma del partido la necesita. Por un
lado, que la J.R.L.A. sea una instancia de interpretación de los cambios
sociales y, desde ahí se proyecte hacia los mayores, además de ser un canal de
lucha de las demandas sociales.
Quizás sea hoy el momento oportuno para ello, sin embargo hay que revisar con
lupa la instancia histórica: ¿han visto a la J.R.L.A. apoyando públicamente
algún movimiento vecinal en problemas?, a lo mejor estaremos muy desinformados,
pero no los hemos visto. Seguramente y en aras de la “estabilidad del resto” del
partido o del Gobierno, no ha sido visibles por la comunidad luqueña y así pasa
con casi todas las demandas sociales, una ausencia que inmoviliza.
No acusamos precisamente a la directiva actual sino a la estructura del partido
que desde hace tiempo ha estado PERMEADA y USUFRUCTUADA por los grupos de poder.
Justamente nos referimos, a estos grupos que subsisten al interior del partido e
impiden que se impulsen los cambios que nuestra sociedad necesita, llámese Nueva
Izquierda, Tercerismo, (los que prefieren tercerizar todo) Nuevo Socialismo,
Colectivo y lo paradójico, que resulta una vergüenza al interior de un partido
donde se supone que no hay distinción de grupos de poder: “la Mega tendencia de
desentenderse de los problemas sociales si ¡¡no son del grupo!!”.
Conversando con un gran liberal que trabaja en la Gobernación de Central me
explicaba la subsistencia de estos grupos y los justificaba. Hay algo de razón
en ello. Sin embargo, lo que ha ocurrido en los grupos y en la Juventud
precisamente, es que se repite el espectáculo de gente que pelea a muerte por el
cupo y después de cepillarte o de dejarte a un lado, te olvidan. Lo que es peor,
amistades de años se han roto porque tal o cual personaje rompió. Entonces el
joven, cree esto justo y debe seguir sus pasos. Por eso no existe la lucha
interna de ideas por transformaciones en el país y si las hay, prontamente son
acalladas por la deshonestidad interna.
Lo que necesita y “ad portas” en la próxima elección de renovación de Directorio
del P.L.R.A. (el próximo 25 de julio) es una nueva directiva que sea capaz de
analizar su entorno y canalizar no tan sólo demandas juveniles y las de grupos
vecinales. Es luchar por una renovación, sueldos dignos, por una política
deportiva profunda, profundizar y ayudar al gobierno en las actuales reformas, a
la vez fortalecer sindicatos y organizaciones sociales, analizar cómo llegar con
los escasos recursos disponibles, a los lugares más apartados de Luque.
Demás está decir, analizar un nuevo sistema de desarrollo. Porque la política
actual del “superávit estructural” (palabras muy usadas últimamente), ya
seriamente cuestionada con las demandas y requerimientos del sector joven de
nuestra sociedad, hará agua el periodo de cuatro años que se aproxima. No
resistirá la presión social para aumentar más los recursos en deportes, salud y
vivienda.
En las próximas elecciones internas del P.L.R.A. este 25 de julio de 2010, hay
que votar por programas y proyectos que signifiquen una independencia total de
la J.L.R.A. de las estructuras grupales. Que subsistan, porque significan
pluralismo, pero ¿quién le pone límites a la complacencia, a la prisión de la
opinión, a la poca claridad, a la enemistad entre un grupo y otro? Los grupos de
poder han significado que el P.L.R.A. no esté liderando la lucha social, que no
esté en las calles apoyando los movimientos sociales, sindicatos, como el
docente, se encuentra huerfano, esto constribuye a hacer de Paraguay y a Luque
como ciudad un lugar menos justo.
Más allá de las promesas electorales incumplidas por estos grupos, todos sabemos
que es necesario encontrar pronto soluciones a los problemas que nos aquejan.
Pero es igualmente fundamental que éstas no entren por la ventana; no es posible
que antes de conseguir las necesarias autorizaciones de una obra, los proyectos
de dudosa efectividad sean avalados políticamente.