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“La incapacidad de los partidos políticos, una vez recuperada la democracia, para abrirse a expresiones ciudadanas e incorporarlas en su trabajo cotidiano, venciendo la desconfianza no se ha logrado. Ha existido objetivamente un cierre corporativo en los partidos, constituyéndose en especies de clubes de iniciados, en que los mismos rostros se repiten a lo largo de los años y para los que el ejercicio del poder -independientemente de que lo hayan hecho bien o no- pasa a ser una especie de patrimonio perpetuo que se reparte entre los cófrades”. Ante esta realidad los luqueños ven surgir nuevos líderes, capaces de revertir esta situación, nos referimos a la dupla Rómulo Pérez precandidato a la Intendencia de Luque por el P.L.R.A. y a Víctor Ríos como presidente del P.L.R.A. por el Frente de Integración Liberal..

Hacia una agenda de probidad privada.


Por; Dietrich von Raeche Pérez

 
 
 
 
 
 

Hace mucho rato que el partido y la Juventud Liberal Radical Autentica necesitan una reestructuración de fondo, la mesa misma del partido la necesita. Por un lado, que la J.R.L.A. sea una instancia de interpretación de los cambios sociales y, desde ahí se proyecte hacia los mayores, además de ser un canal de lucha de las demandas sociales.

Quizás sea hoy el momento oportuno para ello, sin embargo hay que revisar con lupa la instancia histórica: ¿han visto a la J.R.L.A. apoyando públicamente algún movimiento vecinal en problemas?, a lo mejor estaremos muy desinformados, pero no los hemos visto. Seguramente y en aras de la “estabilidad del resto” del partido o del Gobierno, no ha sido visibles por la comunidad luqueña y así pasa con casi todas las demandas sociales, una ausencia que inmoviliza.

No acusamos precisamente a la directiva actual sino a la estructura del partido que desde hace tiempo ha estado PERMEADA y USUFRUCTUADA por los grupos de poder. Justamente nos referimos, a estos grupos que subsisten al interior del partido e impiden que se impulsen los cambios que nuestra sociedad necesita, llámese Nueva Izquierda, Tercerismo, (los que prefieren tercerizar todo) Nuevo Socialismo, Colectivo y lo paradójico, que resulta una vergüenza al interior de un partido donde se supone que no hay distinción de grupos de poder: “la Mega tendencia de desentenderse de los problemas sociales si ¡¡no son del grupo!!”.

Conversando con un gran liberal que trabaja en la Gobernación de Central me explicaba la subsistencia de estos grupos y los justificaba. Hay algo de razón en ello. Sin embargo, lo que ha ocurrido en los grupos y en la Juventud precisamente, es que se repite el espectáculo de gente que pelea a muerte por el cupo y después de cepillarte o de dejarte a un lado, te olvidan. Lo que es peor, amistades de años se han roto porque tal o cual personaje rompió. Entonces el joven, cree esto justo y debe seguir sus pasos. Por eso no existe la lucha interna de ideas por transformaciones en el país y si las hay, prontamente son acalladas por la deshonestidad interna.

Lo que necesita y “ad portas” en la próxima elección de renovación de Directorio del P.L.R.A. (el próximo 25 de julio) es una nueva directiva que sea capaz de analizar su entorno y canalizar no tan sólo demandas juveniles y las de grupos vecinales. Es luchar por una renovación, sueldos dignos, por una política deportiva profunda, profundizar y ayudar al gobierno en las actuales reformas, a la vez fortalecer sindicatos y organizaciones sociales, analizar cómo llegar con los escasos recursos disponibles, a los lugares más apartados de Luque.

Demás está decir, analizar un nuevo sistema de desarrollo. Porque la política actual del “superávit estructural” (palabras muy usadas últimamente), ya seriamente cuestionada con las demandas y requerimientos del sector joven de nuestra sociedad, hará agua el periodo de cuatro años que se aproxima. No resistirá la presión social para aumentar más los recursos en deportes, salud y vivienda.

En las próximas elecciones internas del P.L.R.A. este 25 de julio de 2010, hay que votar por programas y proyectos que signifiquen una independencia total de la J.L.R.A. de las estructuras grupales. Que subsistan, porque significan pluralismo, pero ¿quién le pone límites a la complacencia, a la prisión de la opinión, a la poca claridad, a la enemistad entre un grupo y otro? Los grupos de poder han significado que el P.L.R.A. no esté liderando la lucha social, que no esté en las calles apoyando los movimientos sociales, sindicatos, como el docente, se encuentra huerfano, esto constribuye a hacer de Paraguay y a Luque como ciudad un lugar menos justo.

Más allá de las promesas electorales incumplidas por estos grupos, todos sabemos que es necesario encontrar pronto soluciones a los problemas que nos aquejan. Pero es igualmente fundamental que éstas no entren por la ventana; no es posible que antes de conseguir las necesarias autorizaciones de una obra, los proyectos de dudosa efectividad sean avalados políticamente.

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