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Con tristeza hemos sido testigos, a través de los medios de comunicación, de Asunción (a las radios comunitarias luqueñas se les prohíben ser comerciales, así no pueden informar lo que sucede en Luque, por no tener financiamiento, es el monopolio del gran poder económico de las grandes cadenas que lo impiden (*) una tarea pendiente) que ciertas industrias no han llevado un control riguroso de sus residuos y han producido daños ecológicos de proporciones en la naturaleza; también sabemos que nuestras ciudades no se caracterizan por la limpieza de sus calles, parques, jardines y obras de infraestructura en general..

Vecinos del interior se quejan y denuncian abandono


La empresa “Chaves Construcciones”, con maquinaria pesada y camiones de gran tonelaje para asfaltar las calles del Centro de Luque.

La Intendencia Municipal de Luque, invirtió G. 1.200 millones de guaranies asfaltando 23 mil metros cuadrados de calles. La capa asfáltica es de 10 centímetros. Vecinos al interior de Luque reclaman porque, "la buena leche" no llegó a las compañías de Luque y no solo al Centro de Luque, las autoridades se desentienden de los reclamos para el arreglo de otras arterias cercanas al Centro, que están minadas de baches, “el Centro primero”, dicen.

La actitud del Jefe comunal de priorizar el Centro de Luque generó la reacción y reclamos de los vecinos. Los contribuyentes luqueños exigen mejor trato y un uso más equitativo de los recursos de la Municipalidad. Con este retoque que estamos haciendo, dejaremos una ciudad linda, y amena para que las próximas autoridades, que serán las del Bicentenario, "...la Ciudad lucirá esplendida", se comenta en los pasillos de municipales.


La basura en Luque: una catástrofe silenciosa


Otro de los problemas que va a tener que enfrentar el próximo Intendente es el tema de la basura. Con este Un problema latente, que puede llegar a niveles de impacto medioambiental de proporciones, es la basura que genera actualmente nuestra sociedad. En esto, todos somos responsables: las autoridades municipales, que se deben hacer cargo de la recolección, transporte y disposición final de los residuos; los municipios que han delegado en particulares muchas de las actividades de ejecución y que hoy, dada las circunstancias, deben tomar un rol regulador y fiscalizador importante en este contexto; el sector comercio y los particulares, con una correcta deposición de sus residuos; y la industria, que debe dar un trato riguroso a este tema.

Como se puede apreciar, en mayor o menor grado "...todos los ciudadanos de Luque tenemos algo que decir" comentaba un munícipe. Sin embargo, preocupa ver que, aunque el problema existe, los actores tienen un cierto grado de miopía para enfrentar este tema, que es tremendamente relevante si queremos entregar con orgullo a las futuras generaciones del Bicentenario una Ciudad Bella, enclavada en el corazón mismo de nuestra América, con buena calidad de vida, con especies de flora y fauna silvestres autóctonas, con gente orgullosa de nuestra nación, es decir, un gran proyecto de vida sustentable para las futuras generaciones. ¿Y cómo cooperar, más allá de los aspectos técnicos? Es el momento de emprender una campaña para volver a cada uno de los ciudadanos activos preservadores de nuestro patrimonio nacional.

Con tristeza hemos sido testigos, a través de los medios de comunicación, de Asunción (a las radios comunitarias luqueñas les prohíben ser comerciales, así no pueden informar lo que sucede en Luque, por no tener financiamiento, es el monopolio de las grandes cadenas que lo impiden (*) una tarea pendiente) que ciertas industrias no han llevado un control riguroso de sus residuos y han producido daños ecológicos de proporciones en la naturaleza; también sabemos que nuestras ciudades no se caracterizan por la limpieza de sus calles, parques, jardines y obras de infraestructura en general.

Con el auge experimentado por la construcción, a diario circulan grandes camiones por las autopistas, transportando suelo vegetal extraído de lugares donde se está construyendo, y, aunque van con carpa, se aprecia visiblemente que algunos esparcen material fino al asfalto; luego, con la circulación de los vehículos a gran velocidad por las autopistas, se incrementa el material particulado en suspensión, deteriorando aun más los niveles de contaminación medioambiental, es el caso de la ruta de acorte de Luque - Mariano Roque Alonso y ruta Aregua.

A eso se suma que hoy grupos de vecinos se ven obligados a movilizarse, para defender sitios eriazos que otros inescrupulosos utilizan como vertederos de basura y escombros, generándose un sector desamparado, que atrae moscas, insectos y roedores en los yuyales.

Sólo las municipalidades más pudientes tienen este problema medianamente acotado; sin embargo, falta claramente un ente planificador y controlador a nivel nacional; a lo que se añade la falta de especialistas que se dediquen seriamente al problema en cuestión.

El gobierno debe realizar un programa, a todo nivel, para instalar una cultura del reciclaje de la basura, abrirse a la iniciativa privada, dar curso a lo que dice nuestra Constitución Nacional (**) lo que traería enormes retornos a nuestra economía luqueña. En ese contexto, hay que destacar iniciativas como la del punto limpio, impulsada por algunas municipalidades, para que los vecinos llevan sus desechos, los que posteriormente son reciclados; o la de los supermercados, que colocan puntos de recolección de vidrios, papeles y cartones, plásticos.


Ya ven, nuestra ciudad se merece un ordenamiento, en el marco de este problema, de una atención más esmerada, avalada por especialistas y con mirada de largo plazo, sólo así tendremos un ambiente limpio y sano para vivir.



(*) Constitución Nacional - Artículo 30.- De las señales de comunicación electromagnética.
La ley asegurará, en igualdad de oportunidades, el libre acceso al aprovechamiento del espectro electromagnético, así como al de los instrumentos electrónicos de acumulación y procesamiento de información pública, sin más límites que los impuestos por las regulaciones internacionales y las normas técnicas. Las autoridades asegurarán que estos elementos no sean utilizados para vulnerar la intimidad personal o familiar y los demás derechos establecidos en esta Constitución.

(**) Constitución Nacional – Art. 26.- De la libertad de expresión y de prensa
Se garantizan la libre expresión y la libertad de prensa, así como la difusión del pensamiento y de la opinión, sin censura alguna, sin más limitaciones que las dispuestas en esta Constitución; en consecuencia, no se dictará ninguna ley que las imposibilite o restrinja. No habrá delitos de prensa, sino delitos comunes cometidos por medio de la prensa.

Toda persona tiene derecho a generar, procesar o difundir información, como igualmente a la utilización de cualquier instrumento lícito y apto para tales fines.

Art. 27.- Del empleo de los medios masivos de comunicación social
El empleo de los medios masivos de comunicación social es de interés público; en consecuencia, no se los podrá clausurar ni suspender su funcionamiento. No se admitirá la prensa carente de dirección responsable.

Se prohíbe toda práctica discriminatoria en la provisión de insumos para la prensa, así como interferir las frecuencias radioeléctricas y obstruir, de la manera que fuese, la libre circulación, la distribución y la venta de periódicos, libros, revistas o demás publicaciones con dirección o autoría responsable. Se garantiza el pluralismo informativo. La ley regulará la publicidad para la mejor protección de los derechos del niño, del joven, del analfabeto, del consumidor y de la mujer.

Art. 28.- Del derecho a informarse
Se reconoce el derecho de las personas a recibir información veraz, responsable y ecuánime.

Las fuentes públicas de información son libres para todos. La ley regulará las modalidades, plazos y sanciones correspondientes a las mismas, a fin de que este derecho sea efectivo.
Toda persona afectada por la difusión de una información falsa, distorsionada o ambigua tiene derecho a exigir su rectificación o su aclaración por el mismo medio y en las mismas condiciones que haya sido divulgada, sin perjuicio de los demás derechos compensatorios.

Art. 29.- De la libertad de ejercicio del periodismo
El ejercicio del periodismo, en cualquiera de sus formas, es libre y no está sujeto a autorización previa. Los periodistas de los medios masivos de comunicación social, en cumplimiento de sus funciones, no serán obligados a actuar contra los dictados de su conciencia ni a revelar sus fuentes de información.

El periodista columnista tiene derecho a publicar sus opiniones firmadas, sin censura, en el medio en el cual trabaje. La dirección podrá dejar a salvo su responsabilidad haciendo constar su disenso.

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