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¿Qué han dicho la mayor parte de aquellos que tuvieron de un modo u otro protagonismo en esos años, en que fue cambiado el espíritu del Colorado?. No podemos revisar las palabras de cada uno. Con todo, muchos de ellos, desde instituciones o fuera de ellas, han manifestado que sienten "dolor" -se conduelen- , y que "lamentan" lo sucedido. Su ética política no da para demandar excusas o disculpas a los correligionarios y al país -aunque sea tardías-, por este descarrío de actos injustificables.

"El Pensar Republicano" se llamó el encuentro doctrinario


Por: Dietrich Von Raeche Pérez

Por estos días mediado del mes de marzo del 2010 se reunieron en la Seccional Colorada Nº 1 de Luque, los jóvenes Colorados luqueños, uno de las ponencias a tratar fue; "¿Porque soy Colorado?, y ¿Qué es ser Republicano? entre otros temas. Desarrolladose una sabrosa polémica, que pone en evidencia -una vez más-, la estrecha relación entre el trabajo del historiador y su posicionamiento político.

Uno de los inspiradores de este encuentro fue el politólogo e historiador, Dr. Leandro Prieto Yegros, que es uno de los ideólogos más destacados y de larga trayectoria con que cuenta la Asociación Nacional Repúblicana (ANR), acompañaron este encuentro el senador nacional Oscar González Daher (ANR), quienes junto al intendente de Luque, dieron realce a este encuentro ideológico.

Hicieron uso de la palabra los presidentes de las seccionales Coloradas de Luque, haciendo mención a la famosa frase de Alfredo Stroessner "el mejor amigo de un Colorado es otro Colorado", entre otras cosas.

Viniendo a nuestro presente queremos desde ese señalamiento realizar y compartir nuestros comentarios condensados de este encuentro.

En cada oportunidad que el Dr. Leandro Prieto Yegros habla de ideología Colorada, desde una u otra esfera de influencia o poder, da por cerrado el debate, de los Derechos Humanos en el Paraguay, excepto esta vez que se retiró sin disertar, al parecer molesto.

La discusión, la reflexión entre los paraguayos sobre la temática y sus implicancias para el presente-pasado-futuro, que, esta vez, pasa por la llanura. Se habló de un renacer Colorado, argumentando, casi siempre, que lo conveniente para la salud pública de la sociedad es dejar las cosas hasta ahí, con relación a la pasada dictadura.

Lo que al parecer los líderes del coloradismo luqueño desean es, ignorar el Gobierno de Alfredo Stroessner y dejarlo para que la historia se haga cargo de su juzgamiento, y no tocar los hechos que nos conmovieron en el pasado.

Porfiadamente entonces la herencia de la memoria parece no querer dejarnos. En segundo término, la consideración del tema de los derechos humanos en el mapa político paraguayo -y latinoamericano-, se relacionó, hay que recordarlo, con la emergencia de regímenes autoritarios, en alianza con sectores civiles y políticos, de la propia oposición, (liberales colaboracionistas), que profesaban en la mayoría de los casos, una doctrina de la seguridad nacional, cruzada por la visión de que al interior de la propia sociedad se podía establecer una línea divisoria entre amigos y enemigos.

Cuando Mario Pons Muria, escribió hace algunos años el libro La Batalla de la Memoria, tenía claro de lo que hablaba, y relataba hechos de la revolución española. El conoció de primera fuente la persecución política de quienes más tarde serían sus pares en la construcción de la nueva sociedad. Su vasta producción sin embargo, hace que hoy cuente con el respeto y reconocimiento mayoritario de quienes desempeñan el oficio de historiador o de “recordadores profesionales”, como dice el inglés Eric Hobsbawn.

Otra polémica que está abierta a propósito de seminarios ideológicos es la realizada y conocida como la Primera Jornada Ideológicas de las Izquierdas en Paraguay meses atrás, realizadas en las instalaciones del Ejercito Paraguayo, por orden superior, provocando el rechazo de historiadores, institucionalistas y gente de derecha. No se trata solo de historiadores de derecha, sino de gente que jugó un rol clave al tratar de dar "soporte histórico" a la dictadura más brutal que haya conocido la historia de Paraguay.

Hechos como estos demuestran que la batalla de la memoria, vale decir la forma en que se ejercita el recuerdo y se ponen en conflicto los modos de interpretación de la realidad, no es un ejercicio aséptico ni desprovisto de un componente ético. 

...las rebeldías contenidas

Del derecho y el revés.

Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio.


Joan Manuel Serrat


Los historiadores en el Paraguay reciente han debido en su gran mayoría compatibilizar el ejercicio de su profesión, a través del periodismo urbano, la docencia y la investigación, con su participación en la vida política contingente.

El deber irrenunciable de todo historiador y trabajador del conocimiento es promover la libertad en la construcción de los saberes y la memoria, en pro de una mejor comprensión de la realidad. Usar posiciones de poder para perseguir a compañeros de profesión por pensar distinto, va contra ese principio.

Falsear los hechos históricos, para justificar atropellos y violaciones a la DDHH, es someter un trabajo histórico a la voluntad del gobierno de turno. Es “usar la historia” con un sentido totalitario.

Eso les resta legitimidad para el debate futuro. Quienes hacen esto, carecen de autoridad moral para debatir académicamente.

Aquí no se trata de descalificar a quienes como historiadores, tienen un determinado modo de pensar. Eso es respetable. Lo que no es admisible, es que quienes hayan, en nombre de la historia, avalado atropellos a los derechos humanos, promovido delaciones, exoneraciones y persecuciones políticas, hoy se erijan como cultores del saber y la verdad y sigan formando a los lideres Colorados del Paraguay del mañana.

Si no se le dejo disertar al Dr. Leandro Prieto Yegros, suponemos, que fue porque los organizadores, se percataron que no podían compartir este pensamiento, de justificación, y que todo paso alegremente, sin que nadie pague por esto.

Una muestra de Coloradismo; “…recordemos que la Asociación Nacional Republicana es una asociación de hombres libres, dueños de su destino” decía un orador.

Junto a ellos el pueblo memorioso de Luque seguirá dando la batalla de la memoria, disputando palmo a palmo el deseo por hacer de la historia "maestra de vida" y una vía para construir una sociedad más justa y democrática.



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