Con
los medios de comunicación actuales tan activos, escritos y audiovisuales, ha
comenzado a develarse una verdadera fauna de personajes que pretenden ser los
Lord de sus respectivas ciudades. Todos tienen en común una vocación mediática
desbordada. No importa si hay que hacer una declaración pública, conseguirse una
entrevista, ejercer de “comunicador” o traficar con su intimidad. El asunto es
estar ojalá en primera plana. Y como toda peste, ésta también es sumamente
contagiosa. No respeta instituciones, personeros ni jerarquías. Todos quieren
hacer su “numerito”.
En estos días se está cultivando La Commedia dell´Arte. Sabemos, ese arte de la
improvisación que los actores crearon en Italia durante el Renacimiento en el
cual los cómicos montados en escenarios de feria representaban con sarcástica
agudeza las picardías y embustes de los personajes públicos de la época.
Usted se ha de recordar: en Paraguay se publicó durante años una revista llamada
"El Avispón Verde" que se reía fundamentalmente de los políticos, ¡¡Eran otros
los tiempos!!. Pero hoy la feria se ha ampliado muchísimo. De verdad lamentamos
no poder jugar en este período de manera sostenida con las actitudes, discursos
y declaraciones que se hacen en la feria mediática que de seguro muchos de
nuestros colegas actores y actrices también deben tener la tentación de retomar
el juego de máscaras, con la incisiva intención de preservar nuestra conciencia
crítica como pueblo.
Se observa tal complacencia eufemística en los diversos hablantes públicos; es
tal el regusto de cómo se explayan en tecnicismos unos; en opiniones variadas
otros; en promesas o golpes de pecho los de más allá; traficando con su
intimidad los que van cuesta abajo, que pareciera que vivimos en un país de
fantasía.
Y sin duda estos portavoces de la autocomplacencia en general, tienen un estatus
socioeconómico que efectivamente los hace habitantes de la fantasía o del Dorado
para ponernos más criollos. Aunque debajo de la ilusión de El Dorado viva una
masa marginada de todos los tesoros. Masa que hoy por hoy no tiene voz ni
presencia en la feria, excepto en días de temporales o para darle la mano al
candidato. En el mejor de los casos para llenar la crónica roja.
La dramaturgia nacional no ha logrado ponerse a tono con la desbordada vocación
mediática de estos personajes criollos. Tal vez incluso no le corresponda.
Fueron los cómicos, los actores, los que crearon la Commedia dell´Arte. De modo
que a los actores Paraguayos les corresponde recoger la antorcha dejada por
nuestros colegas italianos y tantos otros, con la misma inmediatez que aquellos
lo hicieron. Y claro, ojalá con el mismo ingenio y agudeza. Nosotros deberíamos
ocuparnos una vez más de este nuevo ser mediático que se ha desarrollado al
interior del largo y destartalado tren, con vagones de primerísima clase, de
primera, de segunda, tercera y hasta de cuarta clase si nos ponemos regodeones.
Temas hay para todos los gustos. Y géneros a discreción: muchos trágicos,
dramáticos, pero también otros tantos cómicos hasta lo grotesco; vaudevilles a
montón, sainetes; farsas para qué decir, estas elecciones municipales darán para
mucho.
Los posibles personajes de la Commedia - masculinos y femeninos para el caso –
que aparecen cada día en los diarios y en la televisión, a veces ellos mismos
escriben o describen la escena, lista para ser representada. Y lógicamente esos
personajes favoritos también aparecen en potencia cuando leemos los textos de
nuestra historia nacional que, dicho sea de paso, no comenzó ni con la
Asociación Nacional Republicana, ni con los Liberales y mucho menos con la
Concertación (que a veces lo pareciera).
A prepararse, reserve su butaca, que el buen humor, el bueno, llega. Quién sabe
si los actores dando dos pasos hacia atrás para observar a estos feriantes bien
criollos con la necesaria subjetividad creativa, podrían desarrollar nuestra
propia galería de arquetipos, incorporándolos al parámetro cultural nacional,
con ese con el cual inconscientemente todos nos medimos a diario. Ellos serán
los ciudadan@s del mejor marketing del Bicentenario.
Sería mucho más beneficioso y entretenido que los paraguayos nos midiéramos con
estos personajes de la feria convertidos en parámetros estéticos, que
idiotizándonos diariamente con el discurso literal de muchos de los
protagonistas que en nuestro país comenzarán a hacer noticia.
Dietrich von Raeche Pérez.