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Edición de Julio/2008

En 1930 hasta mediado de los 50 había pocos automóviles en Luque, no más de 10, según los memoriosos ancianos que aun viven, como Otto Geralezky. El único medio de transporte aparte de la carreta era el ferrocarril para viajar a Asunción e interior del país. El tren se lo usaba de distintas formas hasta para las asonadas militares con Albino Jara a la cabeza: Este 2 de julio de 2008 se cumplieron cien años de la revolución, también conocida como la del "2 de Jara", que echó por tierra el gobierno liberal -cívico- del general y doctor Benigno Ferreira. Se iniciaba una fatídica era de golpes y contragolpes entre miembros de dos facciones del Partido Liberal, la revolución se hizo desde el ferrocarril.

Hoy el pasaje es caro y los colectivos se encuentran en pésimo estado

Los colectivos luqueños hace 30 años
una historia que evoluciono pero no cambio.


Se niegan a cobrar el medio pasaje a los alumnos y en algunos casos hasta los maltratan verbalmente.

onsiderado el ingenio de los luqueños, y en un intento de ganarle al tiempo desmitificado por los nuevos tiempos en la década de los 60, en donde todo aquel que quisiera salir de Luque tenia que hacerlo en tren. Se encontraron experiencias similares en la ciudad Capital, el colectivo (la tradicional combi) fue un fenómeno que se dio a Asunción y que con el correr del tiempo impuso un sello propio: la utilización de chasis de camiones para ser adaptados como pequeños ómnibus. Esta característica fue la que lo hizo popular y aunque se tratasen de Micro Ómnibus, el término colectivo se quedo en la Cuidad de Luque.

El desarrollo en la industria automotriz de los años 20 hizo que los vehículos fueran más confiables y efectivos, surgiendo nuevas líneas de ómnibus y promulgándose las primeras ordenanzas municipales respectivas.

La capacidad de estas unidades era de 20/22 asientos pudiendo además transportar pasajeros de pié. Con el desarrollo de una industria de carrocerías de madera era incipiente y la importación de vehículos más grandes con más capacidad de pasajeros aumentó notablemente. Tan es así que hasta se trajeron ómnibus doble marca Leyland con acoplados que funcionaron en San Lorenzo procedentes de Inglaterra.

El transporte automotor de pasajeros iba en auge y mientras los ómnibus crecían en cantidad de unidades y tamaño, en Luque las combis (taxis colectivos) que transitaban por las calles luqueñas veían traer gran cantidad de pasajeros transportados.

Final de la década del ´20 fue la crisis mundial, cuando el dinero escaseaba, la gente prefería ser transportada en tren o en carretas, el viaje más famoso de todos los días era el del tren que transportaba leche, el "Tren lechero" salía de Luque a las tres de la mañana. Pero don Emilio García un luqueño dueño más tarde del Cine Florida, tuvo la brillante idea para buscar una solución al problema. En esos años el trabajo de los camioneros era poco pues le había quitado clientela el tren. En Luque la escasez de caminos hacia difícil llegar prontamente a Asunción, en especial los días de lluvia.

A don Emilio en la década del 50 se le ocurrió que transformaran los autos en un pequeño ómnibus, llevando varios pasajeros por un itinerario fijado a un precio reducido por pasajero. Así nació el colectivo Luqueño.

De los barrios a las compañías luqueñas, los domingos se formaban largas colas de carretas, carunbe, y se solía ver estos automóviles en la fiesta del fútbol. Una época donde enamorarse era llenarse de prejuicios.

Los vecinos recuerdan la línea de transporte Nº 24 que tenían su parada en Ita Enramada. Todos eran conducidos y acompañados por un guarda que cobraba el boleto cuando el pasajero se bajaba. El pasaje tenia un costo de G 15 por persona, mucho menos de lo que cobraban los taxis, y más barato que el tren.

Los colectivos operaban por número de línea el cual era elegido libremente tomando por lo general el de la línea de Tranvía u Ómnibus con la que competían en Asunción, en Luque las carretas, y el tren eran su competencia.

Con el correr de los años, la dictadura impidió a muchos que se resistían al régimen a tener un medio y explotarlo, solo los amigos del régimen tenían acceso al negocio. En esos años comenzaron a carrozarse chasis de camiones y los colectivos se fueron haciendo más grandes y de mayor capacidad hasta transformarse en los ómnibus chatarra, sucios, y peligrosos que hoy conocemos.

Hoy el pasaje es caro y los colectivos se encuentran en pésimo estado, aparte de ser un golpe al bolsillo del pasajero, a más de viajar en colectivos en muy mal estado, parados, incómodos, la radio a todo volumen, escuchando los gritos de los vendedores, los usuarios tienen que soportar que los chóferes se nieguen a cobrar medio pasaje a los estudiantes, dejándolos en las paradas porque, simplemente no los quieren llevar.

La culpa la tiene el precio del crudo dicen los empresarios, pues lograron su objetivo: "Aumentar el precio del pasaje a G. 2.300"; Parece que G. 100 no es nada, pero esta suba golpea al bolsillo de los pasajeros.

Mirándolo así un ómnibus puede llevar hasta 50 pasajeros sentados, que por lo general los llevan, si sacamos una simple suma matemática el resultado que obtenemos es que 50 pasajeros abonaron G. 115.000 (US$ 30) por 12 kilómetros que es la distancia de un extremo a otro en Asunción, ¡¡Negocio redondo!!.

"La suba del pasaje siempre estaba relacionada con el poder de turno, les guste o no a los empresarios del transporte que me recuerde de esto" nos decía un dirigente opositor al sexagenario régimen que se va. "El régimen imponía un precio en el pasaje a cambio de disponer de las maquinas los días de las concentraciones políticas, así nadie salía lastimado" nos comenta.

El último golpecito de la Secretaría de Transporte del Área Metropolitana (Setama) fue establecer el pasaje de G. 2.200 pasó a equivaler G. 2.300, golpecito que esta vez digámoslo con humor; "...la culpa es de Hugo Chávez que tanto pio se cree ess´e con su crudo, a más de esos roño$o$ árabes, y los yanquis, ellos son l´oo que hacen subir el pasaje" nos decía un vecino.

Así el humor del pueblo va de la mano con las personas que utilizan este medio para su movilización, un humor contra los transportistas en un sarcasmo gua´u. No es solamente la suba del precio del pasaje, sino además el mal estado en que se encuentran los ómnibus (asientos rotos, constantes problemas mecánicos) y, por supuesto, la tradicional queja de los estudiantes, pues no faltan los "colectiveros" que se niegan a cobrar el medio pasaje a los alumnos y en algunos casos hasta los maltratan verbalmente.

Son varios los problemas que una persona encuentra en un viaje en colectivo, pero las distintas quejas y protestas hechas, casi siempre quedan en la nada, como este comentario que, seguramente quedará en el ciberespacio porque a los usuarios no queda otra opción, ante la suba y los inconvenientes de los micros, que seguir utilizándolo y "aguantar las dificultades".

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