Herramientas

Aumentar tamaño del texto

Disminuir tamaño del texto

Edición de Mayo/2008

El no considerar adecuadamente la fase del consumismo en el análisis económico, tiene al parecer dos consecuencias políticas muy peligrosas. La primera, es no visualizar que el consumismo tiene un efecto narcótico sobre los que a él acceden. La segunda, quizás con mayores implicancias éticas, es que no muestra las responsabilidades de cada uno de nosotros, en tanto se partícipe de los procesos de consumo, en los daños que el consumidor está sufriendo, como consecuencia del juego de las emociones de parte del comerciante, minimiza el papel del cambio de conducta personal.

Las emociones encontradas de estas celebraciones.                                                      Por; Dietrich von Raeche Pérez

Día de la madre; sentimientos o el juego de las emociones.


 

l "Día de la Madre", es fecha difícil de olvidar, no por los sentimientos que ella entraña, sino más bien por la atosigante publicidad que el comercio despliega con este motivo.

Decía Rafael Barret (*) "Dar a cada uno lo suyo. Sí, pero, ¿Cómo se sabe lo que hay que dar? Aunque imagináramos costumbres justas, ¿cómo practicarlas justamente? Aunque tuviéramos leyes justas. ¿cómo interpretarlas? Apenas conocemos, por ráfagas, nuestra propia conciencia; la conciencia ajena es la noche".

La sociedad completa el destino fisiológico de las criaturas. La injusticia de las civilizaciones prolonga la injusticia fundamental de la especie. Por el único crimen de nacer, unos nacen débiles y enfermos y otros robustos; unos inteligentes y otros idiotas; unos bellos y otros feos.

Nosotros hemos añadido algo a todo eso por el único crimen de nacer hemos conseguido que unos nazcan esclavos y otros reyes; unos con el sable y otros bajo el látigo. Nuestra justicia obra porque es esencialmente injusta, más al nacer esta la madre que le guía" decía Barret.

Esta brutal realidad, nos conmina a recordar que el Dios de la época es el "mercado" y es obligación sagrada entregarnos a él, para lo cual se apela sin ningún respeto a esa noble figura.

Tenemos, entonces, que en vez de ser un día de reflexión sobre la familia en torno a ese ser hacedor de la misma: la Madre, se transforma en un festín de regalos materiales que, más que demostrar afecto, releva el éxito económico de los hijos. Así, la cultura de la fatuidad que se difunde, cabalgando en los medios masivos de comunicación, transforma los nobles objetivos de esta fecha.

Lo que ellas representan no amerita ser trajinado por el mercantilismo desbocado; representan la vida misma, hacen nacer, cuidan, desarrollan y defienden esas vidas sin fijarse en los sacrificios implícitos de esos actos. Por ello, es doloroso observar la manipulación que se hace de su existencia y presencia, en nombre de libertades que atropellan los valores superiores que ellas encarnan.

Consustancial con el modelo de desarrollo que nos han impuesto, se desarrolla una bazofia cultural que apunta a enajenar mental y valóricamente a los ciudadanos, en que se inscribe la distorsión del significado de esta fecha.

Por ello, pensando en nuestras madres, debiéramos hacer el esfuerzo de sobreponernos a esta subcultura material, internalizando el mensaje de amor, bondad y solidaridad que sabe expresar con sus gestos y cariño. Sería el presente más preciado y permanente que, sin duda, recibirían en silencio.

Queremos, para iluminarnos, hacer comparecer a las sombras para convencernos, hacer declarar a la hipocresía; para no ser crueles, citar a la crueldad; para sentenciar contra los hombres, oír a los hombres.

¿Dónde está la verdad? ¿Está en el silencio de los que dejaron crujir sus huesos dentro del borceguí inquisitorial, o está en las confidencias del acusado de la moda?

Los sentimientos encontrados que estas celebraciones representan el estado de ánimo de una sociedad capturada por un neo-liberalismo que ella no eligió.

Envíe sus comentarios o sugerencias a esta dirección de correo electrónico |

(*) Rafael Barret; Los Sucesos, 18 de septiembre de 1906. Imagen: images.google.com


Google
Web www.infoluque.com.py