|
 |
|
No todo obedece a la ley
de la relatividad |
l
mayor peligro para nuestra convivencia es que no apreciemos el valor de la
verdad.
Muchas personas que se dicen ser de alto perfil, les encanta decir que son
escépticas y que vivimos en una era de escepticismo. Pero se engañan a sí
mismas: no es que no crean en nada, sino que creen en cualquier cosa.
La nuestra no es una era de incredulidad, sino de una arrogante credulidad.
Tenemos que ver cuánta gente tuvo fe en una o en otra cosa. Y cuánta, hoy en
día, se comunica desde las antípoda del planeta según donde se encuentre, por
eso decimos que; "No todo obedece a la ley de la relatividad" ¡e incluso
ambas cosas a la vez!
Quienes se sienten por alguna razón intelectualmente superiores al común de los
mortales siempre cree apasionadamente en algo. "Hay tantas verdades que los
seres humanos predican". "Haz caso de tus sentimientos. Cree en lo que te
parezca correcto. Haz lo que se te plazca".
Es como si se tratara de un gas mortífero que está contaminando a toda la
sociedad. No es de naturaleza política ni económica; es que los paraguayos hemos
visto que no todo es relativo.
La gente común sabe de esto, pero los intelectuales lo ignoran. La iniciativa
privada no puede evolucionar, ni siquiera sobrevivir, en una atmósfera de
relativismo. El ambiente propicio para el desarrollo de esa iniciativa es mucho
más vulnerable que el entorno físico del planeta.
La iniciativa, el deseo de querer hacer las cosas exige de sociedades sólidas,
conductas dignas y respeto -y no temor- entre los seres humanos. Necesita de
pequeños actos de virtud, lealtades a toda prueba y compromisos duraderos. Esta
es una verdad que el equipo de infoluque.com.py tiene presente.
Una sociedad libre también exige algo especial. Necesita de personas con
iniciativa, hombres y mujeres emprendedores y dispuestos a correr riesgos.
La gente debe tener la voluntad de sacrificar los placeres de hoy por
recompensas que sólo disfrutarán las generaciones del mañana, en parte esa es la
misión de infoluque.com.py. Tratamos de tener visión, curiosidad, inventiva.
Esta es una segunda verdad.
¿Puede existir una sociedad libre compuesta de individuos que habitualmente
mienten y engañan, que se mofan de la ley? ¿ Puede sobrevivir la libertad allí
donde a la gente no le molesta ser dependiente, con tal de que le den pan y el
circo?.
Los seres humanos somos las únicas criaturas que no obedecemos ciegamente a
nuestros instintos, de nuestra naturaleza. Al contrario, disfrutamos de la
capacidad de dominar nuestras pasiones, nuestros prejuicios y hasta nuestra
ignorancia. Es la tercera verdad de porque decimos; "No todo obedece a la ley
de la relatividad"
En una aldea global donde menos de 6 millones de paraguayos están protegidos por
un "policía interior" que le autocensura -la conciencia- en estos casos no se
necesitan muchos policías reales. Pero si las personas carecen de ese policía
interno, ni todos los guardianes del orden que hay en el planeta bastaría para
que la sociedad sea civilizada. Es la cuarta verdad porque decimos; "No todo
obedece a la ley de la relatividad"
Pese a la abundante riqueza de nuestra sociedad y a las numerosas libertades
individuales de las que gozamos los paraguayos, ¿acaso no nos avergüenza la
cultura que hemos forjado: sus atroces crímenes, la pérdida de su virtud, la
decadencia de sus autoridades y las buenas costumbres? ¿Será posible que el
sufrimiento y la sangre derramada por nuestros antepasados en aras de la
libertad no hayan dado más frutos que estos? Una vez más; "No todo obedece a
la ley de la relatividad"
Tres grandes lecciones hemos aprendido en este último medio siglo que paso; a un
costo tremendo:
Primera: que la verdad importa. Una sola verdad, como lo dijo monseñor Ismael
Rolón, "La verdad, es más poderosa que todas las armas del mundo".
Los mártires de nuestro tiempo -las víctimas de las dictaduras latinoamericanas
del fascismo y del comunismo- han demostrado una y otra vez que la auténtica
dignidad humana reside en el apego a la verdad.
Segunda: con todas sus fallas, la democracia siempre es mejor que la dictadura
para los individuos y para las minorías. Sólo dónde existe el imperio de la ley,
un gobierno de atribuciones limitadas y un sistema de frenos y contrapesos puede
toda la gente disfrutar de la libertad civil.
Tercera: pese a todas sus deficiencias, la libertad, el derecho a expresarse
libremente, es mejor que un Estado que autocensura, la libertad es mejor para
los pobres, pues le ofrece más posibilidades de salir de la pobreza, de
conservar la salud, de ejercer su propia iniciativa y de desarrollar sus
talentos, en esa temática de libertad se desarrolla infoluque.com.py.
A lo largo de los últimos 150 años los intelectuales han escrito ciento de
libros en los qué han tratado de negar esta tercera lección. Pero los pobres
somos más sabios. Basta con ver hacia dónde emigran. Van en busca de
oportunidades y libertad.
Van en busca de sistemas que les permita ser creativos, como Dios quiso que
fueran.
En el año 2004 nace infoluque.com.py en la Ciudad de Luque. Este 21 de
septiembre cumplimos tres años. Es el primer sitio luqueño informativo en
Internet, comenzamos con una infinidad de problemas de todo orden.
Al principio, cuando preguntaban por el sitio, no se acordaban de nosotros los
cibernautas, pero, poco a poco se fueron haciendo nuestros amigos y hoy cerca de
dos mil personas por día nos visitan. El camino ya existe, infoluque.com.py se
mantiene en medio del ciberespacio.
Allí, tres años después de aquel día, en que hemos puesto a Luque en el lugar
más dinámico del planeta los luqueños en el mundo tenemos la obligación moral de
ser testigos de nuestra historia. Así como cuando comenzábamos a contar al mundo
la historia de Luque, rica en sucesos, como la historia de Anton de Luque en
España, que después de expulsar a los moros de la ciudad que en su honor lleva
su nombre Luque, se refugia en las indias, y se establece en este valle.
Aún tenemos mucho que contar al mundo, nuestros abuelos nos legaron el recuerdo
de lo acontecido, nosotros a nuestros nietos les dejaremos las siguientes
palabras:
Nadie ha prometido que la sociedad fuera siempre como es. Basta echar una mirada
fría a la historia para constatar que los desastres han sido la condición más
frecuente de la raza humana. Las sociedades libres han sido pocas y no han
durado mucho sin prensa independiente y veraz. Sin alimento adecuado, como la
verdad, nuestra sociedad libre podría atravesar la noche de los tiempos como un
pequeño y espléndido cometa, y convertirse en cenizas y desaparecer.
Nuestra supervivencia como sociedad exige un nuevo despertar de esta
automoribundia intelectual, moral y cultural que estamos viviendo. Así como los
pulmones necesitan aire, la libertad requiere virtud y verdad. La sociedad libre
es una sociedad ética; de otra manera, no es libre en absoluto, es el mensaje de
www.infoluque.com.py a sus lectores.