Primera Quincena de Mayo/2005

SUPLEMENTO ESPECIAL.

Día del Trabajador.


Durante la segunda mitad del siglo XIX, la enorme población de trabajadores industriales de la ciudad de Chicago Estados Unidos, luchó activamente para lograr una jornada laboral diaria de ocho horas, mayores salarios y mejores condiciones laborales, hoy son otros los trabajadores que piden las mismas reivindicaciones en el mundo entero.

1 de Mayo, día Internacional del Trabajo.


El derecho al trabajo en Paraguay.

a Constitución Nacional de la Republica del Paraguay, Sancionada y Promulgada en el año 2002, establece; Articulo 86 del derecho al trabajo, "Todos los habitantes de la republica tienen el derecho a un trabajo licito, libremente escogido y a realizarse en condiciones libres y justas. La Ley protegerá el trabajo en todas sus formas, y los derechos que ella otorga al trabajador son irrenunciables.

El trabajo no es una actividad cualquiera, sino que permite a las personas realizarse y desarrollar al máximo sus potencialidades, además de conseguir un salario que permita satisfacer las necesidades básicas de su núcleo familiar y contribuir al desarrollo productivo del país.

El trabajo en Paraguay se ha convertido más en un lugar de congoja que de dignificación del ser humano, sobre todo al incorporarse nuevas formas al servicio de las necesidades de la empresa moderna, como la subcontratación, el dar al trabajo la condición de premio, más que un derecho, es lo que acentúan los niveles de desprotección.

Actualmente nuestro modelo de desarrollo ha permitido que el trabajo se haya configurado como un costo que debe ser reducido al mínimo, al servicio de la obtención de mayores utilidades, fin último del accionar económico irreflexivo y deshumanizante.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos y Declaración de Chupultepec, en el Articulo 23 señala; "Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual"

Hay que preguntarse, si se puede dejar al principio de buena fe y a la posición de honestidad y honradez del empleador, la decisión que un trabajador haciendo las mismas funciones, reciba un salario tan desemejante al otro en igualdad de condiciones.

Bajo esta lógica, lo único que se ha conseguido es precariedad extrema en las condiciones de trabajo de la mayoría de los paraguayos. De hecho, las leyes laborales, guardianas y contrarias a estos métodos se han convertido en letra muerta, considerando la cantidad de abusos denunciados en el último tiempo y el escaso poder fiscalizador del Gobierno.

Además, a pesar de que tres de cada diez trabajos son considerados aceptables, el resto de los paraguayos logra compatibilizar buenas condiciones laborales, aunque no consigue una alta calidad de vida familiar.

Adam Smith pensaba que el trabajo era la unidad de medida exacta para cuantificar el valor, pero no el factor determinante de los precios.

En este principio que se afirma que el valor de un bien o servicio depende directamente de la cantidad de trabajo que lleva incorporado.

Teoría del valor del trabajo.

l trabajo no es lo mismo que el empleo. Hablar de trabajo es poner atención a las personas antes que al mercado; supone relevar a las personas que trabajan más que a la compra y venta de trabajo a cambio de un precio; en cambio el empleo no necesariamente significa ponerse en el lugar de las personas que necesitan trabajar para vivir, por ejemplo; un político, un predicador religioso, o el que tiene un empleo por recomendación ellos no deben obedecer a un jefe en su trabajo, solo que deben callar muchas veces; los trabajadores son personas que están llenas de aspiraciones, de temores, de necesidades; que tienen una familia, que se cansan, se enferman, se mueren por efecto del trabajo.

Esta condición humana del trabajo, está formada por elementos que a cualquier administrador pueden parecer atrevidos y pretenciosos. Las características humanas involucradas en el trabajo parecieran arrastrarnos a consideraciones complejas acerca del significado del trabajo; consideraciones difíciles de precisar y costosas de asumir. Precisamente de esta condición humana del trabajo nos hablan los derechos, los derechos de las personas que trabajan para vivir.

David Ricardo desarrolló la teoría del valor trabajo en sus Principios de economía política y de la imposición (1817) en la que afirmaba que todos los costos de producción son, de hecho, costos laborales que se pagan, bien de una forma directa o bien acumulándolos al capital (por ejemplo, maquinaria adquirida gracias al esfuerzo de los trabajadores). Por ello se defendía que los precios dependerían de la cantidad de trabajo incorporado en los bienes o servicios.

La apariencia económica habituada a enmarcar las decisiones sobre el trabajo en un esquema monotemático de costos, precios y rendimiento, establece parámetros estrictos para encuadrar los aspectos humanos del trabajo, para que todas las opciones encajen en un cálculo de ganancia y pérdida; cálculos severos que las personas tratan de asumir, intentan adaptarse a ellos, pero en los que se agitan nerviosos, impacientes, resignados, a veces ganando y muchas otras veces perdiendo, habitualmente con la sensación de que algo falta, de que dejamos en nuestros trabajos mucho más que sólo conveniencia y cálculo, es cuando pasan los años y se nos va la vida.

No se puede derrotar la pobreza sin derechos en el trabajo.

os derechos precisamente nos muestran el mercado laboral como un conjunto ingente de hombres y mujeres que buscan un trabajo para vivir o son empleados de un patrón al que deben obedecer, siendo que el derecho es lo que al trabajador legítimamente le corresponde.

Los derechos nos hablan de las necesidades humanas en el trabajo y en la vida social; señalan aquello de lo que el capital no debe hacer para acumular ganancia, y lo que no debe hacer es; pagar a un trabajador altamente capacitado, el sueldo de un obrero aprovechando las falencias del mercado o dejar de dar aumentos saláriales a aquellos que están pronto a jubilarse, el fastidio es cosa común en las empresas, el mas frecuente es humillarlo a hacer trabajos no aptos a su especialización, a fin de intimarlo a renunciar, estas prácticas son abusivas y extorsibas.

Está también aquello que el capital no puede dejar de hacer, cuando ocupa el esfuerzo y el trabajo de personas humanas y es; especializar al personal, puesto que a mayor capacitación más gana la empresa y el trabajador.

Otra formula sería ayudando al trabajador y a su familia, ¿Cómo? sacándolo de la pobreza, mediante un contrato de al menos 10 años, que le permita adquirir un bien raíz. Son una de las cosas que se tienen que hacer con el capital.

Cuando el empleador gana y el trabajador gana, ganan los dos; si el empleador gana y el trabajador pierde, pierden los dos, se crea un conflicto y gana la competencia, el empleador y el trabajador necesitan mantenerse en avenencia porque ambos se necesitan.

Llevamos cerca de 15 años escuchando hablar sobre las bondades de la inteligencia emocional y aún ... no se toma en serio el tema. Apenas incipiente en organizaciones más complejas, los mismos de siempre. Así y todo, esta variable es un verdadero aporte al éxito de las organizaciones modernas.

Por otro lado, unos milenios antes, Aristóteles dijo: Cualquiera puede ponerse furioso... eso es fácil. Pero estar furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta; en el momento, motivo y forma correcta... eso, no es fácil". Y como no es fácil, y costaría dinero, no te lo enseñan.

Antonio J. Vierci dice "Creemos en nuestra capacidad de integración. Los empleados más jóvenes aportan nuevas ideas, nuevos bríos, nuevos puntos de vista. Los más antiguos brindan todo el saber acumulado durante años de experiencia en el negocio", de ser cierto lo que afirma Vierci es un empresario que ha sabido optimizar al máximo los recursos humanos que maneja.

Glosario emocional.

-Los puntos de medición del EQ-i (coeficiente de inteligencia emocional) son: intra personales (conciencia de las propias emociones, asertividad), interpersonales (empatía, responsabilidad social, relaciones), adaptabilidad (resolución de problemas, examen de realidad, flexibilidad), manejo del estrés y humor general (alegría, optimismo).

-Las Organizaciones pueden llegar a ser más productivas si contratan a gente emocionalmente inteligente y si ofrecen oportunidades para aumentar estas destrezas en el trabajo.

-La IE es una serie de capacidades no cognitivas, competencia y destrezas que influyen la habilidad que una persona tiene para hacer frente a las demandas y presiones del entorno con éxito.

-La IE no es: inteligencia cognitiva, aptitudes, realización, intereses vocacionales, personalidad, estática (los resultados cambian a través del tiempo).

¿Le falta emoción a su empresa, la que Ud. trabaja?

* Se sabe, se maneja por chismes y la camandulería, el deporte nacional.
* Lo dicen los expertos sociólogos, consultores, doctores.
* Las organizaciones con una Inteligencia Emocional deficitaria tienen un serio riesgo de no lograr sus objetivos y metas anuales, pues su estilo y cultura inhiben la espontaneidad, premia la rutina, no toleran los errores, devalúan la diversidad de puntos de vista y sofocan la crítica a los superiores y los que les señalan equivocaciones son los "enemigos de la empresa".

* ¿Ve usted que a sus compañeros de trabajo vestir humildemente?.
* ¿Tienen mala calidad de vida.?
* ¿Tienen muchas cargas familiares?.
* El empleador y la empresa ¿ignoran estas necesidades, aunque a diario las ven?.

Diego López, sostiene que; "Los derechos en el trabajo son los instrumentos de que disponemos para que efectivamente el crecimiento económico no se logre a costa de la libertad de las personas y para que la riqueza que se produzca se distribuya entre todos los que participan de su creación.

Los derechos del trabajo tienen pues la vocación de cumplir la promesa de que es posible prosperar en el trabajo, de que es posible vivir de un empleo. Por cierto, no bastan sólo hermosos y bien redactados derechos para ello, pero también es cierto que sin derechos las personas que trabajan no obtienen por la sola fuerza de la vida una inmediata prosperidad, ni siquiera un futuro mejor para sus hijos".

Y agrega; "La creencia de que una reducción severa de derechos en el trabajo permitiría la creación despejada y eficiente de riqueza y con ello, la realización del máximo bienestar posible para todas las personas, ha sido una y otra vez derrotada por la realidad: sin derechos, el trabajo asalariado se convierte casi siempre en sólo una promesa de servidumbre y sacrificio. Para que efectivamente el trabajo aproveche los frutos de su colaboración con el capital, los derechos son imprescindibles".

"A partir de esta diferencia fundamental entre economía y derecho, entre eficiencia y equidad, es posible intentar un diálogo fructífero, una cooperación valiosa. De hecho, la economía y el derecho no han dejado de ir de la mano desde el nacimiento de la economía moderna, en diversas y muy disímiles experiencias, que han ido cambiado al calor de los tiempos y de las convicciones".

La teoría del valor basada en el trabajo fue en un principio fundamental en el pensamiento económico de Karl Marx, que suponía que sólo el factor trabajo podía crear valor, de hecho el capital sin trabajo es igual a nada y trabajo sin capital es igual a servidumbre y sacrificio, ambos se necesitan para crear riqueza.

El actual predominio de cierta perspectiva economicista, sobre virtualmente la totalidad de los asuntos públicos y también sobre el derecho, ciertamente no será la última forma en que se vinculen los aspectos económicos y los jurídicos, respecto de temas tan importantes como son la administración del Estado, el empleo, el comercio, el mercado, la vida de las personas, el desarrollo de los países.

Cada vez que afloren nuevas formas de buscar un entendimiento entre economía y derecho, entre optimización y necesidades humanas, entre mercado y sociedad, entre producción y distribución, entre empleo y trabajo, revivirán otra vez los derechos de las personas que tienen que trabajar para vivir, derechos insoslayables, esenciales, imprescindibles y sin los cuales somos menos personas, menos libres, menos ciudadanos y más pobres.

* (1) Adam Smith (1723-1790), economista y filósofo británico, autor del famoso tratado Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones.

* (2) David Ricardo (1772-1823), economista británico nacido en Londres, su obra más importante, Principios de Economía Política y Tributación (1817).

* (3) Aristóteles (384-322 a.C.), filósofo y científico griego, considerado, uno de los pensadores más destacados de la antigua filosofía griega y posiblemente el más influyente en el conjunto de toda la filosofía occidental.

* (4) Antonio J. Vierci, http://www.grupovierci.com/Filosofia.html tercer párrafo.

* (5) Diego López, Abogado y Profesor de Derecho (chileno).

* (6) Karl Marx (1818-1883), filósofo alemán, creador junto con Friedrich Engels del socialismo científico (comunismo moderno) y uno de los pensadores más influyentes de la historia contemporánea.


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