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Una de
las antenas instaladas en zonas densamente pobladas. Esto se
instaló con la autorización de la anterior administración
municipal. Las actuales autoridades deberán tomar cartas en el
asunto por presiones ciudadanas. |
"Vecinos de Luque cuyos domicilios se encuentran cerca de las antenas de
celulares o en las cercanías de ellas protestan porque estas antenas aparte de
desvalorizar el entorno de sus propiedades ponen en peligro la salud.
Una de ellas se encuentra ubicada frente a la plaza Mcal. López y Gral. Aquino
respectivamente y solicitaron a la Junta Municipal que esta corporación rechace
la instalación y habilitación de antenas para celulares en el micro centro y en
especial la que se quiere instalar en las terrazas de los edificios,
concretamente la que se encuentra en el edificio de la Joyería L y R.
Los argumentos esgrimidos por los vecinos es que las antenas de telefonía
celular emiten radiaciones que afectan la salud de los seres humanos.
Pareciera que los vecinos del centro de Luque se hallan en pie de guerra contra
las mencionadas antenas y han solicitado a la plenaria de la Junta Municipal que
se solidaricen con ellos porque en su defecto estaría en peligro la salud y la
vida de los luqueños.
Vecinos que con anterioridad habían visitado (martes 20 de marzo de 2007) al
plenario de la Junta Municipal, ya había presentado un pedido similar a la
Intendencia en fecha 14 de Julio de 2006, siendo intendente el Dr. Vicente
Cáceres. En esta nota los vecinos acompañan informes científicos sobre los daños
que pueden producir las radiaciones de las antenas.
Así mismo los vecinos se quejan de que el SEAM se ha mostrado tibio en el tema
para dar una autorización a la empresa que desea colocar la antena en el
edificio mencionado. "Esto transgrede una norma muy clara de la OMS", señaló
a un medio el
Dr. Ramón Moreno, uno de los afectados.
Agregó que la OMS recomienda al respecto que las antenas de telefonía móvil se
instalen fuera de los núcleos urbanos y de zonas densamente habitadas.
La OMS también recomienda que antes de instalar las antenas se consulte a las
autoridades locales y a la población.
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Próxima entrega |
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Vecinos molestos por las antenas de celulares (II)
Dentro de este grupo de contaminantes -entre los que figuran tendidos de alta y
media tensión; electrodomésticos e instalaciones eléctricas caseras;
instalaciones y aparatos de uso industrial-, destacan las emisoras de radio y
TV, así como las estaciones base de telefonía móvil.
Respecto de estas últimas la contaminación es en el nivel de radiofrecuencia y
microondas (entre 100 KHz a 300 GHz). Los campos electromagnéticos producidos
son pequeños, aunque en la cercanía de las antenas emisoras pueden alcanzarse
niveles de densidad de potencia y campo eléctrico perjudiciales para la salud.
Además, estas radiaciones tienen un gran alcance y están experimentando un
crecimiento exponencial, por lo que afectan a un sector cada vez más amplio de
la población.
En definitiva, a nadie le gusta que le instalen una antena celular cerca de su
casa, menos aún cuando se trata de inmensas torres, ya sea por su aspecto poco
estético, como por el temor a que la radiación emitida los afecte. Además, se
deteriora la plusvalía de las propiedades y la calidad de vida de los barrios. |
UN MAL DE MUCHAS CIUDADES.
La instalación anárquica de antenas ante la falta de regulación en la mayoría de
los países del mundo han alarmado a vecinos de Madrid, México, Lima y otros que
se sintieron invadidos por este fenómeno actual.
Lo sensato es la aplicación de el principio de prevención, de manera que cuando
hay ciertas sospechas de su peligrosidad, no se admita la instalación o uso, en
tanto no se demuestre fehacientemente su inocuidad.
Existen cientos de estudios que indican su peligrosidad y que advierten sobre
los riesgos para la salud, señalando que existen efectos adversos como la
cefalea, insomnio, depresión, cáncer, leucemia, abortos, enfermedad de Alzheimer,
malformaciones congénitas entre otras .
Los dividendos económicos de quienes alquilan sus azoteas, y los aportes a
administraciones comunales hacen que se tenga el mínimo control sobre estas
antenas y siempre se establecen permisos por 20 o 25 años.
Los vecinos piden que se paralicen las instalaciones y se retiren las
existentes. Así las comunidad luqueña se une al clamor mundial de que se
prohíban. Un ejemplo claro es la instalada frente al Sanatorio UNIMEDIC, donde
diariamente se están emitiendo poderosas radiaciones que contaminan a los
humanos con insospechadas derivaciones futuras.