 |
|
La escuela de danza de Geraldin
Doldán, en un baile tradicional |
 |
|
Las más pequeñitas también
ofrecieron su baile a la Virgen. |
 |
|
La animación estuvo a cargo de
Víctor Veloso Canillas |
 |
|
El público disfruto del
espectáculo bajo los
lapachos en flor. |
Junto al nuevo escenario, a un costado del Templo de la patrona Virgen del
Rosario, en la ciudad de Luque el pueblo vive su fiesta patronal.
La ceremonia se realizo en honor a la Virgen del Rosario de Luque con una misa
al aire libre en la plazoleta de la Iglesia, dando un ambiente pocas veces visto
en nuestra ciudad.
Como todos los días asisten los fieles a rendir honores a su Santa Patrona, con
celebraciones litúrgicas que este año lleva como lema "Jesucristo Profeta y
Maestro, enséñanos la Verdad".
Es lo que el sacerdote Gustavo Palacios, resalto durante la homilía el tema
"Cristo Jesús, profeta y Padre" durante la celebración de las ya tradicionales
comienzo de esta fiestas Patronales. El sacerdote, esta comprometido con la
Comunidad Guaraní de la parroquia de
Luque, puesto que también existe una gran necesidad de mayor unión entre todas
las comunidades luqueña pensando que este es el momento es el propicio, para
unirnos alrededor de nuestra santa patrona.
La participación juvenil continuará hasta la culminación el sábado 7 de octubre,
por la mañana, con presencia masiva de la comunidad de alumnos de los colegios,
a las 19;00 oficiará la Misa Mons. Pastor Cuquejo, Arzobispo de la Stma.
Asunción.
Los sacerdotes encargados de las homilías serán los Pbro. Richard Noguera y
Zacarias Martinez , cerrando los festejos con un festival artístico en lo que se
destaca la actuación de Los Orrego, Grupo Arpegio los grupos folclóricos de
Geraldine Doldan y Marisol Valdez.
Los cantos a mi Madre.
De tardecita, salieron los devotos de la Virgen a rendir su tributo con cantos y
bailes. El público presente extasiado miraba los lapachos en flor junto a la
imagen de la Virgen del Rosario de Luque.
Cargadas las ramas de los árboles, arqueadas bajo el peso de esas flores blancas
y rosadas, que parecen pura espuma. El cielo, azul intenso, sin una nube en el
horizonte. Una brisa suave, tibia, acaricia el ambiente.
Pensar en nuestra Madre Santísima que esta en los cielos, la madre de Jesús, en
lo que ella ama a sus hijos, lo que vimos tantas veces año tras año.
Ya no me duele despertar y escuchar el canto de los pájaros, tan cerca de mi
ventana, que parece una serenata exclusiva. No me duele ver mi bosque enorme,
ahora más enorme. No me duele sentarme en la cama y pensar en mi madre antes de
que pueda sacudirme la modorra. No me duele abrir el closet y tocar algunas de
mis prendas. No me duele porque, aunque estoy enfermo siento esas ganas
irresistibles de escuchar la gente que con voz suave, siempre dulce pero
alerta, y también rendirle un homenaje. Preguntándome lo cotidiano, lo simple,
lo importante, esto es para mi el homenaje que mi pueblo le rinde a su
Protectora.