La arqueología da cuenta de este arte, en todas las culturas y sociedades. Euricles de Atenas fue un famoso ventrílocuo de la antigua Grecia, pero el primer ventrílocuo conocido fue Louis Brabant, ayuda de cámara del rey Francisco I de Francia en el siglo XVI, se le llamaba el susurrador del rey. Este arte fue practicado en la India y China, y también entre los zulúes, maoríes, y esquimales.

El ventrílocuo Nizugan y Cachito medio siglo de vida.

El mago Nizugan y los 50 años de escena.


Recuerdo claramente que en los primeros años de mi infancia en que conocí al mago y su muñeco Cachito con saco, corbata y vestido correctamente.

También recuerdo que Cachito "piropeaba a las chicas", lo que en esa época a un niño de su edad parecía incorrecto, las costumbres de esa época así lo exigían.

Al menos en casa de mis padres en Laurenty, Luque dicha moda -de piropear a las chicas- no apareció muy tardíamente. Imagino que a instancias de alguna de mis hermanas mayores conoció a este "Cachito" poco antes de 1960.

A este luqueño se le llamó Nizugan y a su muñeco Cachito. En esos años Cachito encontró la resistencia de Nizugan, no lo sacaba a pasear. Muchos de los niños lo creíamos, pero con el pasar de los años nos dimos cuenta que eso era parte del espectáculo.

Como el muñeco hablaba, no queríamos renunciar a los circos en donde se presentaba Cachito, que, a pesar de ser luqueños, de cuando en cuando visitaban Luque, sentíamos que era eso lo que se debía celebrar: el ver a Cachito liberado de ese nefasto personaje "Nizugan". Porque en las fiestas de la Iglesia y la noche del 5 de enero, fecha en que afirman, llegan los Reyes Magos a ofrendarle oro, incienso y mirra al Niño Jesús, era nuestra noche la de los niños.

Otros luqueños de aquellos años, de la década del 60 ya andaban en la -onda "progre"-, y era un festín las tardes de matinée del cine Marconi con la serie Tarzan y Chita, a la salida del cine el cambio de revistas, en esa época no había televisión.

Porque claro, eso del cine resultaba muy cómodo para nuestros padres, y no andar en las carpas por terraplenes de trumao en nuestra campaña, hoy carreteras empedradas y algunas asfaltadas.

De manera que Juan Bautista Castillo "Nizugan", actor, comediante, ilusionista, tuvo una pequeña carreta con una yunta de bueyes pequeños, de los que se utilizaban para arar en los campos de Cachito, además calzó sus buenos zapatos para caminar silenciosamente en la noche, manta larga para esconderse de los chicos desobedientes a sus padres, los mas chicos, y lo peor de todo se olvidaba de Cachito, todo esta trama la creíamos cuando éramos niños.

A Cachito se le otorgó comunicación directa con los niños. Sí, el muñeco Cachito tenía el privilegio de entenderse directamente con los niños. Como quien dice, el muñeco Cachito se presentaba ante su publico y le comunicaba:

- "Niños, perdónenme que los distraiga, pero, hoy lo saque a pasear (a "Nizugan") y, aprovecho el viaje para estar junto a ustedes a pasar la tarde, solo no puedo venir no me da permiso".

- Entonces "Nizugan" le respondía: "No me anuncies. Yo sé que tú eres un niño respetuoso de tus padres, y te comes toda la comida".

- "Es que hay algunos que se les pasa la mano, "Nizugan". Mira que linda esa señorita, ¿tendrá novio?".

- "Shiihh!! callate Cachito, los niños no deben ser así. Tú mira y te callas, tienes que portarte bien".

Y así entonces, "Nizugan" nos daba siempre una lección de convivencia: "Ilusión, Esperanzas, de niños".

Pero el "viejo circo" parece que hizo muy buen marketing y se fue transformando, fue orillando, orillando a la farándula. Los bueyes de Cachito se enflaquecieron, la carreta se enmoheció y "Nizugan" terminó arrinconado cantándole a Cachito su muñeco, que dominaba la escena.

Después de 50 años en las tablas "Nizugan" y Cachito, el de los años 60, junto con sus hijos sigue aportando cultura, es un esfuerzo que dura hace 50 años.

No es el último aporte de Juan Bautista Castillo, que junto a "Cachito" han contribuido al progreso de Luque, brindando sus conocimientos. Junto a la Gobernación del Departamento Central, han construido un escenario en altura con camarines para damas y caballeros, en la plaza José Elizardo Aquino.

Fue una lástima, el haber crecido, dejando atrás ese maravilloso mundo que vivimos junto a Cachito. Ahora, que soy adulto me recuerdo, y veo en el tiempo, al viejo "Nizugan" y sus 50 años en las tablas junto a nuestras raíces culturales, que tiene un diálogo mas moderno, de música pop y electrónica con Cachito, que no creció y sigue sentado en la rodilla de "Nizugan", que tiene los pies en la tierra, y Cachito dentro de la caja de madera, práctico y realista.

Su cualidad numinosa esta en Paraguay y se quedó en nuestro querido Luque. Hoy, Juan Bautista Castillo "Nizugan", actor, comediante, ilusionista, quien tuvo una carreta con una yunta de bueyes pequeños, los que se utilizaban para arar en los campos de Cachito, sigue como en el pasado deleitando a los niños con otros diálogos para que nuevas generaciones vean el progreso de Cachito y finalmente, también entretener a los padres.

Me paseo con uno de mis nietos por las calles de Luque, y como la Ilusión y Esperanza, los nombres de los bueyes de Cachito, no pierdo ambos sentimientos, y conservo la ilusión y la esperanza que en algún pueblo de Paraguay se encuentren "Nizugan" y Cachito, aunque no sea nada más que para conservar la poesía, antes de que esta generación de la cibernética crezca, y que todavía dialoguen "Nizugan" y Cachito, tomándole su parecer acerca de su carreta y los bueyes.

En Luque los niños todavía quieren simular un muñeco que hable, pero, los arrastra el progreso, los niños de Luque desean comprarse el último juego electrónico, y los padres lo único que desean es regalarse un tour a Itaipu, que ojalá sea en verano.


Fuente: Del libro; Ciudad de Luque ...la aldea global ha llegado. (tomo II).