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En enero de 1911, Don Manuel
Gondra intentaba apresar a Albino Jara en el cuartel de la artillería, al
parecer Jara advertido por el jefe de policía Mario Usher cambio al encargado de
detenerle, teniente coronel Tomás Mendoza. Este acontecimiento aprovechó lugar a
Jara para instaurar un gobierno provisional, el 17 de enero al 5 de julio de
1911.
Albino Jara.
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Retrato del Cnel. Albino Jara. |
ació
en Luque el 28 de febrero de 1877, en las cercanías de Campo Grande, sus padres
fueron don Zacarías Jara y doña Laura Benegas fue un militar y político,
presidente de la República en 1911.
Estudió hasta el cuarto curso de la Facultad de Derecho. Se desempeñó como
bibliotecario de la Universidad hasta 1903 y profesor de gimnasia del Colegio
Nacional de la Capital.
A los 20 años obtuvo una beca para estudiar en las Fuerzas Armadas de Chile, de
donde regresó con el grado de Alférez y en menos de cinco años, en 1908, llegó
al grado de Coronel.
Intervino en la sublevación que derrocó al presidente Benigno Ferreira
(1906-1908). Fue ministro de la Guerra en el gobierno de Emiliano González Navero (1908-1910) y, un año más tarde, derribó al gobierno de Manuel Gondra
(1910-1911) y se hizo elegir presidente de la República, cargo que ocupó hasta
julio de 1911.
El liderazgo de Jara fue vertical, característico en los dictadores, esto creo
una unión en los distintos estratos sociales y que arrastro a personalidades de
primera, puesto que en este breve periodo, con el apoyo de los conservadores,
gobernó con mano dura y derrotó a los liberales en la batalla de Bonete. |
La Conspiración.
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a
caída de Jara, se atribuye a la violación de una joven, pero esta que se prendió
bien en la sociedad, este supuesto episodio, dio lugar a desordenes callejeros
que al final termino con la presidencia de Albino Jara.
El 5 de julio de 1911, el mayor Tomás Mendoza pide la renuncia a Jara en el
cuartel de Artillería, Jara al verse acorralado toma su arma de servicio y hace
entrega a Mendoza en señal de renuncia, lo acompaña don Eduardo Fleytas,
caudillo colorado.
Ya rumbo al exilio en Buenos Aires, el Congreso acepta su renuncia y designa a
Liberato Rojas en su reemplazo.
Regresó un año después para enfrentarse a los liberales en el poder, pero
resultó herido. |
El Coronel Albino Jara.
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e
mi niñez en Asunción guardo aun muchas imágenes que me impresionaron entonces,
profundamente. Entre ellas, la de Albino Jara, -relata Amancio Pampliega*, en su
libro "FUSIL AL HOMBRO"- aquel personaje singular que mereció el justo apelativo
de "varón meteórico" que le adjudicara Alfredo Jaegli.
Tenía Jara un incontenible encanto personal, que provenía de la armonía y
perfección de rasgos físicos y del misterio de su indescifrable espíritu.
Parecía la creación de unos dioses aburridos que, en su pereza, olvidaron
adornarle con el preciado atributo del equilibrio. Era como un niño travieso,
que pasaba de la risa al llanto con idéntica facilidad.
Era su manera de reaccionar ante las dificultades del mundo, creyendo que sus
desplantes le permitirían colmar sus deseos inmaduros.
Nadie sabía cómo reaccionaría ante una situación imprevista. Yo lo conocí porque
visitaba a una vecina, que residía muralla de por medio con nosotros.
Se llamaba Hortensia Sánchez, y la recuerdo como a una mujer bonita. El apuesto
Coronel la visitaba con cierta frecuencia.
Tal vez desperté en él su fácil simpatía, porque una mañana me invitó a que le
acompañara al cuartel situado en el edificio que hoy ha sido destinado a Museo
de Historia Militar y que albergara, durante muchos años, a la Escuela Militar.
Allí me obsequio unos botones de estaño, espléndido regalo que me ganó la
inquina de mis hermanos, deseosos de arrebatarme tan valioso tesoro.
No pocas grescas fueron la consecuencia de la amabilidad del Coronel Jara.
El General Manlio Schenoni, quien lo asistió hasta el último momento, me
comentó, años después, algunos detalles de aquel acontecimiento.
Jara había sido llevado herido al edificio que hoy ocupa la Delegación de
Gobierno de Paraguarí. Tenía las piernas atacadas por la gangrena, y nada
pudieron hacer por salvarlo los doctores Cayetano Masi y Alejandro Arce.
Un grupo de sus enemigos pedía a gritos sacarlo a la calle y fusilarlo en el
acto.
Don Manuel Gondra, que también lo acompañaba, salió afuera y recriminó acremente
a los gritones, que pretendían ejecutar a un infeliz herido de muerte, con
escasas horas de vida por delante. La autoridad de Gondra apaciguó los ánimos.
Se acallaron las vociferaciones de civiles y militares que llenaban la
plazoleta. Estúpido ejemplo del odio y de la irresponsabilidad.
Jara, aun malherido, escuchaba el clamor que le llegaba desde la calle, se daba
cuenta que, en cualquier momento, los exaltados podían forzar la entrada. Tomaba
las manos a Gondra y le decía. "ani che abandona taitá, eguapy che ikere". (No
me abandones padre, siéntate a mi lado). Gondra estuvo a su lado hasta que
profirió el ultimo suspiro.
Murió Jara a los 36 años, el 15 de mayo de 1912, en Paraguarí, luego de una
sangrienta acción en la que brilló su innegable coraje.
Jara tenía excelentes condiciones para la política, era simpático e inteligente
y podía ganarse la confianza de cualquiera, con muy poco esfuerzo. Carecía de
ese defecto tan común de los que llegan de pronto a un alto cargo y truecan su
carácter cordial por un rostro adusto y por una conducta petulante.
Murió en su ley, plagada de desatinos, resultado lógico de su conducta
atarantada, que le impidió aprovechar su natural talento, sus restos descansan
en el Mausoleo José Elizardo Aquino.
Brillantes jefes militares perdieron sus carreras detrás de Jara, Eugenio Garay
y Oliver Peña son, seguramente, los ejemplos más notorios. El propio
Estigarribia estuvo a punto de ser víctima del mismo problema. Cuando el jarismo
fue derrotado, los vencedores comenzaron a derribar cabezas sin discriminación,
y sin parar mientes en los servicios que muchos hombres eminentes podían aun
prestar al país. |
Fuente: Fusil al hombro del General Amancio Pampliega
ediciones NAPA, 1982. - Sala de la Memoria, Biblioteca Municipal de Luque. -
http://www.presidencia.gov.py/ biografías infoluque.com.py. |