 |

stos días pusimos en la Web como "Regalo de Navidad", la obra “Ciudad de
Luque…la aldea global ha llegado” esta obra es sin fines de lucro, como lo es
este sitio. Los autores de la revista han prohibido su comercialización en todas
sus formas, la distribución gratuita a través de la Web.
La revista enciclopédica "Ciudad de Luque...la aldea global ha llegado" busca
que el año 2011 nos encuentre a todos reunidos en una gran familia luqueña,
dichosos de vivir y trabajar en esta maravillosa tierra. Usted podrá bajarla de
la Web a su Pc y recopilarla. Veinte fascículos de diez paginas cada uno,
hermosamente diagramadas. ¡¡Conozca la historia de Luque desde sus inicios hasta
nuestros días!!
La puesta a la vista de esta obra no busca desarrollar una polémica, que ponga
en evidencia -una vez más-, la estrecha relación entre el trabajo del
historiador y su posicionamiento político.
Los conceptos vertidos en la revista y quienes participaron en el pasado como
simples ciudadanos y que por sus obras, hoy los llamamos "Grandes Luqueños de
Nuestra Historia", podrán ser cuestionados, pero jamás estarán tan lejos de la
realidad, lo cierto es que, más allá de estar usted en la legítima opción de
cuestionar lo ahí expuesto, podrá; revisar, y juzgar los antecedentes puestos a
la vista y enviarnos sus correcciones u opiniones en el sitio Web
blog.infoluque.com.py, este espacio fue creado para dicho efecto.
Por respeto a la dignidad personal de quienes aparecen citados, por respeto a
todos/as aquellos/as jóvenes que fueron en ese entonces los protagonistas de
esta centena de años (1911-2011), en este, un siglo mas de vida independiente de
nuestra República, en donde la Patria ha pasado por una guerra, la del Chaco
después de venir de la Guerra más Grande de América, siendo atrapada por una
dictadura que duró más de medio siglo donde se vulneraron a sus ciudadanos sus
derechos fundamentales, así como por respeto a la democracia que hoy intentamos
y debemos construir, consideramos que es legítimo que las nuevas generaciones
juzguen los antecedentes curriculares de nuestra historia resiente.
La memoria es frágil. Es una batalla mantener en la memoria lo que nuestros
mayores vivieron en el siglo que paso. La memoria histórica de Luque conocerá de
primera fuente, de boca de sus mayores lo que vivieron durante esos años grises
para unos o brillantes para los otros, la persecución política de quienes más
tarde en democracia serían sus autoridades.
La revista relata una vasta gama de producción académica, sin embargo, hace que
hoy sea expuesta a la vista de nuestros lectores y cuente con el respeto y
reconocimiento mayoritario de quienes desempeñan el oficio de historiador o de
recordadores profesionales, como dice el inglés Eric Hobsbawn. Nosotros no somos
historiadores, apenas contadores de las historias que nos relatan nuestros
amigos.
Otra polémica estaría abierta es la del tema ideológico, hace unos días Monseñor
Gimenez nos decía ¡¡no a la lucha de clases!!, palabras que fueron muy
aplaudidas por los empresarios de todos los rincones del Paraguay. Una semana
después estos mismos empresarios sienten el vació de la población cuando
convocan a un paro agrícola "El tractorazo" , en la convocatoria no habían mas
que empresarios, de "una población hambrienta por los bajos salarios que pagan a
sus empleados" palabras de Domingo Laino, líder político del Partido Liberal
Radical Autentico, perseguido y torturado en épocas pasadas.
Historias como estas han provocado el rechazo de algunos historiadores por
cuanto en estos tiempos no se pueden justificar las atrocidades cometidas por
una dictadura. No se trata de solo un historiador sino de muchos que tratan de
jugar un rol clave al tratar de dar "soporte histórico" a la dictadura más
brutal que haya conocido la historia de Paraguay y que no podemos dejar de
mencionar.
Hechos como estos demuestran que la batalla de la memoria, vale decir la forma
en que se ejercita el recuerdo y se ponen en conflicto los modos de
interpretación de la realidad, no es un ejercicio aséptico ni desprovisto de un
componente ético.
Los historiadores en el Paraguay reciente han debido en su gran mayoría
compatibilizar el ejercicio de su profesión, a través de la docencia y la
investigación, con su participación en la vida política contingente.
El deber irrenunciable de todo historiador y trabajador del conocimiento es
promover la libertad en la construcción de los saberes y la memoria, en pro de
una mejor comprensión de la realidad. Usar posiciones de poder para imponer otra
realidad por pensar distinto, va contra ese principio.
Falsear los hechos históricos, para justificar atropellos y violaciones a los
DDHH, es someter el trabajo académico a la voluntad de una ideología o
privilegios ganados a punta de fusil. Es “usar la historia” con un sentido
totalitario. Eso les resta legitimidad para el debate futuro. Quienes hacen
esto, carecen de autoridad moral para debatir académicamente.
Aquí no se trata de descalificar a quienes como historiadores, tienen un
determinado modo de pensar. Eso es respetable.
Lo que no es admisible, es que quienes hayan, en nombre de la historia, avalado
atropellos a los derechos humanos, promovido delaciones, exoneraciones y
persecuciones políticas, hoy se erijan como cultores del saber y la verdad y
sigan formando a los educandos del Paraguay del Bicentenario.
¡¡ Viva el Paraguay del mañana!!. Con ellos seguiremos dando la batalla de la
memoria, disputando palmo a palmo nuestro deseo por hacer de la historia maestra
de vida y una vía para construir una sociedad más justa y democrática.
|