l presidente electo, Fernando Lugo, nos incita a leer y escribir sobre el poder
en Paraguay. Lo hace desde el margen que es un nuevo centro, las ocupaciones de
tierra.
Este mes de junio el mundo socialista dio comienzo a las celebraciones de
conmemoración del centenario del natalicio del ex Presidente chileno Salvador
Allende (junio 2007-junio 2008) los "Socialistas de izquierda, socialistas como
Allende", ratifican su lealtad incondicional a la herencia política y moral de
este líder carismático.
La política es la cuestión de lo que nos atañe a todos, la conversación para
construir consensos y opciones en una sociedad democrática, es necesario mirar
otras experiencias, como la de Chile, para sacar nuestras propias conclusiones.
Los días en el poder de Salvador Allende en Chile, venían marcados del gobierno
anterior, de Eduardo Frei Montalva, y continuaron en el Gobierno de Allende, con
ocupaciones de tierras. Si existió intervención foránea en Chile, ella se
enmarca en un contexto mundial en que Estados Unidos consideraba como
prioritario impedir el avance del marxismo en América Latina.
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"...de las rebeldías
contenidas" |
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“Los hombres y los pueblos sin memoria
de nada sirven, ya que ellos no saben rendir culto a los
hechos del pasado que tienen trascendencia y significación;
por esto son incapaces de combatir y crear nada grande para
el futuro”.
Salvador Allende, Cámara de
Diputados, 1939. |
No obstante, al constatar los profundos errores y horrores de la alianza de
partidos políticos llamada Unidad Popular en Chile, en donde sus seguidores se
vieron envueltos en la muerte contra Edmundo Pérez, Ministro del Interior dicha
intervención, (expresada fundamentalmente en apoyo económico a medios de
comunicación y organizaciones opositoras) no jugó un papel determinante en el
desarrollo de los acontecimientos.
Por otra parte, el gobierno anterior debió enfrentar el violento terrorismo del
MIR, (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) en la década del ´60, el cual con
sus atentados, tomas de fundos (haciendas) y asaltos bancarios, contribuía
irresponsablemente a generar nuevas tensiones en el país.
A ello se sumó la obstrucción parlamentaria de la Izquierda (Partido Socialista
y Comunista) agrupada en el FRAP, la que como ya dijimos, progresivamente adoptó
la lucha armada y propuso descaradamente la sustitución de la democracia
"burguesa" como única y definitiva solución para los problemas del país. Una
sola frase resume la actitud de los socialistas y comunistas durante el gobierno
anterior al de Allende; "les negaremos la sal y el agua", lo que contribuyo a
afianzar el error histórico del socialismo chileno.
En el último tiempo ha resurgido en Chile y en el Paraguay el interés por
conocer el contexto histórico en el que se produjeron los hechos que llevaron al
Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 que derrocó al régimen socialista
del Presidente Salvador Allende Gossens (1970-1973), la similitud de los hechos,
de lo que acontece en Paraguay con las tomas de tierra nos hace pensar.
Mas tarde -en Chile- estos hechos dieron lugar a la más sangrienta dictadura en
la historia de América Latina, encabezada por el Gral. Augusto Pinochet.
Específicamente, los más exaltados la comenzaron por la toma de fundos,
(estancias) por miembros de la izquierda, siguieron las fabricas, y terminaron
con quienes tenían una pequeña casa desocupada. Estas ocupaciones se producían
mediante el amedrentamiento de sus dueños, sin que la policía (carabineros)
pudieran intervenir, con el argumento de un Chile solidario y con una población
sin tener como defenderse.
Ante esta "revolución en libertad" con un país paralizado, aparecieron las
tarjetas de racionamiento alimenticio, que eran entregadas por el Comité Central
del Partido de Gobierno, era un momento político critico en donde se chantajeaba
al pueblo con el hambre. Estos hechos generaron odios que antecedieron al
quiebre de la otrora democracia más estable de América del Sur.
No se pueden ignorar los fines y el pensamiento que inspiraron a los seguidores
del Gobierno de Allende y el por qué del quiebre violento de la democracia en
Chile.
Nuestro objetivo es proporcionar elementos de juicio que difieren
sustancialmente de la visión histórica que la izquierda, con las tomas de
tierras en Paraguay, que pretenden dar a conocer en países como el nuestro que
se ha mantenido lejos de estas practicas aún en dictadura.
Consideramos insuficiente que este mismo sector político pretenda hacernos creer
en su tradición democrática. Salvador Allende un líder indiscutible, no tuvo el
poder de contener las ocupaciones, y se negó a usar la fuerza pública para no
dar paso a una guerrilla armada. Ahora se trata de justificar los horrores
vividos por los chilenos con las ocupaciones de propiedades privadas como
"simples errores políticos".
Cuidado con los exaltados Fernando Lugo, que allá donde acaba el Paraguay
continental, o como dicen los estudiosos "el Paraguay profundo", este pueblo
sabe que el derecho a la propiedad privada sigue "pisando fuerte" y está impresa
en la conciencia del paraguayo.
Firme es el derecho de la propiedad privada en Paraguay. Firme, miedoso e
inviolable, aunque algunos "carcamanes" se resistan en sus feudos, negando lo
básico a los sin tierra, las reglas del juego están en nuestra Carta Magna
(Constitución Nacional Art. 109.-).
El país no se oxigena, no se reparte el poder, no se integra, no se miran al
espejo. La izquierda y la derecha unida en un poder mediático conservador,
homogéneo, centralista y controlador. Hasta Gaspar Rodríguez de Francia
(1766-1840), 190 años después, les hubiera dicho: "ya, muchachos, el país ya
está maduro para la democracia".