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lgunos
dicen que todas las dictaduras inhiben la libertad de expresión. El temor a
decir las cosas por su nombre viene de mucho antes que el presidente Hugo Chávez
adjudicará la frecuencia y los equipos mediante la confiscaron de los equipos, a
una televisora estatal, que no hará otra cosa que servir a los designios del
Gobierno.
Resulta que la libertad de expresión no se mide cuando lo que se dice agrada o
llena nuestros egos vanidosos de satisfacción. Es fácil hablar de libertad de
opinión cuando el mensaje recibido nos causa un placer deleitoso.
La clausura de RCTV ordenada por el presidente Chávez no hace más que poner de
manifiesto el tinte totalitario de su Gobierno. Este líder de la izquierda
latinoamericana que en nada se le pueden parecer otros gobernantes de izquierda
-como lo manifestara Marcel Granier, director general RCTV en una carta a
Chávez- como verdadera fortaleza de un líder democrático.
"Si
observamos a nuestro alrededor, -señala Marcel Granier- a los gobernantes de
América Latina, incluso a quienes como usted, siguen una línea política de
izquierda -me refiero a los presidentes Lula, Bachelet, Torrijos, Vázquez o
Kirchner- todos gobiernan tolerando a sus opositores. A ninguno de ellos se le
ha ocurrido cerrar un medio de comunicación porque le de cabida a quienes
piensan distinto".
La de convencer a los ciudadanos con su visión, pero a la vez la de escuchar
opiniones diferentes. La de resistir la fiscalización de los gobernados y de los
medios. La de respetar la libertad de pensamiento, información y expresión. Ello
forma parte esencial de la democracia.
Esta política de Estado impuesta por Hugo Chavez, podría ser el punto más alto
de la escalada de agresiones contra la libertad de prensa en Venezuela.
En una democracia, es el propio pueblo, con su apoyo o rechazo, el que debe
decidir sobre la existencia o desaparición de un medio. Cuando esa decisión es
arrebatada al pueblo por un gobierno. El pueblo venezolano ve que están ante una
involución, al totalitarismo en su país. Basta recordar lo que le pasó a otros
medios de comunicación.
Nos
viene a la memoria la de Pedro Joaquín Chamorro (1924-1978), periodista y
político nicaragüense. Este líder nicaragüense en 1974 intentó aglutinar la
oposición de los sectores medios en la Unión Democrática de Liberación en
oposición al dictador Anastasio (Tachito) Somoza (1967-1979), muerto en un
atentado en Asunción.
Pedro Joaquín Chamorro muere en 1978 a manos de agentes paramilitares acelerando
la insurrección, más tarde el edificio del periódico "La Prensa" propiedad de
Chamorro es reducido a escombros por el dictador Somoza. Su muerte cerró la
opción de negociación con el dictador abriendo la del Frente Sandinista de
Liberación Nacional (FSLN). Su viuda Violeta Barrios de Chamorro ocupó en 1990
la presidencia de la República.
Somoza no lograba entender, sin embargo, que la libertad de expresión se logra
apreciar cuando somos capaces de tolerar expresiones absolutamente contrarias a
nuestro pensamiento, incluso aquellas que resultan de mal gusto, antipáticas y
molestas.
Todo pueblo o grupo de personas tiene derecho a expresar su opinión, sin ser
molestado o perseguido. Esto no quiere decir que quienes no compartan una
determinada opinión no puedan defender, con la misma fuerza y pasión, sus puntos
de vista. Lo que resulta deprimente es cuando se rehuye completamente el debate
de fondo, y se usa la fuerza. Se comprenderían las razones que tiene el señor
Chávez, pero no tiene razón, solo la fuerza, desde un puesto y dinero publico,
para tener razón tiene que ser convincente. Así no funciona la democracia y la
libertad de expresión.
Ningún
país que aspire a denominarse democrático, o a tener un papel relevante en el
ámbito internacional en las esferas política, económica y social, puede lograrlo
sin plena libertad de expresión, en donde se promueva el debate abierto y
franco, y en el cual el exigir respuestas de aquellos a quienes la ciudadanía
les ha otorgado el poder constituya un derecho y no un delito.
Andrés Bello (1781-1865), este escritor y político venezolano, nacido en
Caracas y falleció en Santiago de Chile. En 1808 redactó la Gaceta de Caracas
transformó esencialmente el periodismo nacional, infundiéndole serenidad y
altura; introdujo la crítica teatral y -pese a su formación clásica- facilitó la
difusión del romanticismo, incluso mediante traducciones.
Hombres como estos han nacido en Venezuela. Hoy el pueblo venezolano, no se
contradice cuando reclama sus derechos, la trascendencia política de sus
contenidos, es un pueblo que reclama sus derechos en especial en aquellos temas
reputados fundamentales: Los gobiernos y los limites, para que estos no toquen
los derechos humanos y civiles, si no más bien resguarden estos derechos.
El fallo considerado contradictorio por los directivos del canal por parte de la
Justicia venezolana confirma que RCTV "no debe salir del aire" además de tener
por Ley que donar los equipos a quienes queden en su lugar El estado".
Esto nos recuerda, como están las cosas. A la clausura sufrida por el diario
ABC Color en Paraguay durante la dictadura de Alfredo Stroessner, se abrió
otro diario, con el mismo personal técnico especializado por ABC Color en
las distintas áreas, incluyendo la cartera de clientes del periódico clausurado.
Este triunfo del presidente Chávez hoy, será sin duda, un amargo recuerdo
mañana, como lo es en Paraguay la clausura de ABC Color. Las ansias de libertad
de los pueblos siempre germinan, porque tienen su esencia en la conciencia de su
pueblo: estas ansias de libertad van creando corrientes profundas que animan a
los pueblos a revelarse contra las tiranías. La savia y ansias de libertad
inspiradas por el prócer Simon Bolivar generan sentimientos de libertad,
que se anidan en cada venezolano.
Esto nos demuestra lo débil de un sistema legal y de derechos con que se manejan
en los países, especialmente los que avalan situaciones como estas en el
MERCOSUR, a este lado del continente, los aires de libertad de la Republica
Bolivariana de Venezuela no se apagaran, aunque se encuentran muy lejos aún.
La
demanda central de los países menos desarrollados es generar condiciones
institucionales que permitan una verdadera libertad de prensa en el continente,
el Parlamento de Sur tendría que pronunciarse cuando se reúna en Montevideo. Si
este medio de comunicación está faltando a la verdad, que sea el público el que
juzgue, ese es un requisito estructural de desarrollo.
Desde este punto de vista, los acentos están puestos en instrumentos abiertos
que faciliten los accesos, antes que en temas de propiedad o protocolos legales
cerrados, que pueden resultar en un nuevo tipo de marginalidad.
Ellos corresponden netamente al tipo de problemas que tiene cualquier sociedad
en su vida normal, y que pueden ser resueltos de acuerdo a las reglas del juego
perfectamente definidas y de amplia aceptación en el cuerpo social.
Existen suficientes referencias institucionales y políticas que le permiten a la
ciudadanía hacer un juicio acerca de la realidad, a la hora de ejercer sus
derechos ciudadanos.
La libertad de información se transforma en un elemento medular del conocimiento
y control de ciudadano de la realidad política y social, en especial del
funcionamiento transparente de sus gobiernos.
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