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cambio la pagina. Por primera vez desde que se recuperó la democracia plena, en
el año ´93. Ese año se elegía al primer intendente electo por voto popular a la
intendencia de Luque, ahora nada de lo que estuvo en juego en esta elección
municipal puede ser "endosado" a la transición a la democracia.
Ella definitivamente ha terminado y esta vez se trata de un cambio de forma de
hacer política, con apariciones del Sr. Presidente de la República en campañas
proselitistas, el usos de los bienes públicos, y todo lo que caracteriza a las
democracias populistas en esta parte del continente.
Entre las manifestaciones que caracterizan este escenario está la casi plena
normalidad institucional, la apatía ciudadana, una creciente desafección
doctrinaria y desórdenes partidarios, mayor presencia de poderes corporativos, y
la posibilidad latente de que el país se articule en tres tercios, con un centro
político orgánico que haga el péndulo entre el Partido Liberal y el Partido
Colorado, cuyo eje minoritario sería el Partido Patria Querida.
Uno de los hechos básicos es que Paraguay enfrenta como una normalidad
democrática el haber construido de manera expresa un consenso político para
abrir su sistema político a la reelección del actual Primer Mandatario, mediante
la modificación de la actual Constitución Nacional.
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Diferencia entre enmienda
y reforma. |
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LA
ENMIENDA: La aprueba el Congreso, por mayoría absoluta (la
mitad más uno de sus miembros) en ambas cámaras.
PARA LA REFORMA: se debe convocar a elecciones para la
confirmación de una Convención Nacional Constituyente.
Lo que ordena la Constitución Nacional, Art. 290.
De la Enmienda; Para la realización de una enmienda "...no se
utilizara el procedimiento indicado de la enmienda, sino el de
la reforma, para aquellas disposiciones que afecten (...) la
duración de los mandatos.
El constitucionalista, senador, Eusebio Ramón Ayala,
advierte; "de violarse el
Art. 290 sería como un golpe de Estado". |
En esta línea, el Partido Colorado tiene en miras impulsar una enmienda de la
Constitución Nacional. La enmienda del Art. 229 incorporaría la reelección
presidencial.
El Art. 290 de la Constitución, De la enmienda; "...no se utilizara el
procedimiento indicado de la enmienda, sino el de la reforma, para aquellas
disposiciones que afecten (...) la duración de los mandato.
El marco institucional vigente no se funda en un pacto constitucional que
permita una competencia libre de la amplia diversidad de opiniones que existen
en el país. El sistema sigue prisionero de estrechas burocracias partidarias que
dominan las designaciones y los cargos, y la Constitución -junto al Código
Electoral- siguen siendo las mismas que no permiten la segunda vuelta en cada
elección presidencial, el actual Presidente gobierna con el 32% de votos
emitidos.
El sistema eleccionario distorsiona la voluntad soberana y es demasiado estrecha
para satisfacer la demanda de participación de una sociedad crecientemente
activa, diversa y plural. Ello genera presiones regionalistas y corporativas, y
acciones individuales de líderes políticos que empiezan a minar desde dentro el
sistema.
Todo indica que ese proceso se profundizará en los próximos meses, e
inevitablemente dará mayor fluidez e imprevisibilidad a las coaliciones
políticas, hasta el punto que resulta pronosticable que las elecciones del
Segundo Centenario se enfrentarán en un escenario político totalmente diferente.
Por otro lado, la reciente elección fue una elección sin pueblo y sin programas,
como nunca antes en la historia de nuestro país en los últimos 100 años. De los
90.860 inscriptos que tenían que sufragar en Luque, votaron 35.483, lo que da un
porcentaje de 39.4%, la ausencia fue del 61.6%. El Intendente que asumirá lo
hará con la voluntad de 16.656 ciudadanos de los 200.000 que habitamos Luque, el
8,3% de los luqueños decidieron los destinos de Luque .
De esos casi cien mil electores inscriptos 16.656 dijeron que el Dr. Raúl
Karjallo seria el nuevo intendente de Luque, pero eso no esta mal, solo deja de
manifiesto el desamor del ciudadano luqueño por esta, su sufrida ciudad.
Las rencillas dentro del liberalismo aunque ellos mismos se nieguen a reconocer
no pudieron ser superadas, el "franquismo versus wagnerismo" se noto al momento
del conteo de los votos, los medios de comunicación en Luque a las 14 horas
hablaban de una escaso 12% de participación. Al momento del conteo de los votos,
dos horas después ese porcentaje alcanzaba el 39.4%, "¡que cosa más rara?!, con
colegios electorales vacíos, y sin electores.
No es claro si ello responde a un cambio en la cultura política ciudadana o es
sólo el resultado de un ambiguo tipo de convocatoria electoral. Esto, pese a los
esfuerzos por entusiasmar a los electores indistintamente desplegados sobre las
mujeres, campesinos y gente de la periferia de Luque. Nos preguntamos ¿de donde
salio ese 27% de electores en dos horas? ¿Será por eso, que la gente no confía en
las urnas electrónicas?
Ello ha redundado en una enorme apatía ciudadana. Los candidatos insisten en una
mirada antigua y estática sobre una agenda llena de nuevos temas y oportunidades
discursivas, con vagas promesas de empleo, rectificaciones del modelo o reformas
integrales, hablan de la "Concertación", la mayoría de renunciamientos.
Independientemente de la manera de frasear sus consignas, ellos han sido
tremendamente opacos para interpretar el cambio de escenario. En la ciudadanía
se percibe un compás de espera y la sensación de que el reordenamiento social y
cultural que insinúa que el país no tiene espacio actual en los discursos
presidenciales. Ha quedado en suspenso, o simplemente va por un camino que los
dirigentes políticos no alcanzan a captar.
Todas las coaliciones políticas presentan síntomas de disolución, principalmente
porque la verdadera competencia está dentro de las propias alianzas. La
tendencia se dio nítida con los primeros resultados electorales municipales.
Nombres de políticos emblemáticos cayeron a manos de sus propios aliados, con
los mismos ideales, -según se manifiestan ser-, es el caso del Partido Patria
Querida, que alcanzando menos de dos mil votos, lo cual le alcanzo para tener
una escasa representación municipal. Este partido jugó abiertamente a favor del
Partido Colorado, haciendo más encarnizada las disputas entre partidos y grupos.
Días antes que la pesada ingeniería electoral pasara con la maquinaria Colorada
sobre el Colegio Nacional, con todos los recursos que proporciona el Estado, ha
dado paso a un crucigrama de llamadas políticas transversales, cuyo último
ajuste ocurrió cuando la fuerza presidencial intervino en la campaña política
luqueña dando su apoyo al Dr. Raúl Karjallo.
En ambos bandos las matemáticas electorales no dan para ganar sin recurrir a
campos contrarios. Ello va acompañado de sutiles movimientos de péndulo entre
Colorados y Liberales, haciendo del centro político algo demasiado viscoso y
elástico.
En estas circunstancias, lo que marca el cambio de página no es una propuesta
que cautive la imaginación, sino una interfase política que se abre entre el
cierre casi triunfal del Gobierno Municipal saliente, y cuatro años para que
maduren las tendencias reales del Luque del Siglo XXI, el del bicentenario.
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