Avelino, Fulgencio y Domingo Meza Sosa, fundadores
y constructores del Sport
Primavera de Luque.

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Avelino Meza
Sosa |
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Fulgencio Meza
Sosa |
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Domingo Meza
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Celso Vera; "Con especial afecto y veneración, trazamos estos perfiles
salientes de la personalidad de don Avelino Meza, apreciado y admirado
en vida por sus singulares prendas personales, sus obras y méritos;
llorado en su muerte por todos, luqueños, capitalinos y de otras
latitudes.
No era para menos. Pues Avelino Meza Sosa, como
es sabido y sabemos quienes tuvimos la suerte de conocerlo y tratarlo,
fue una de las personalidades más amables y fructíferas de la comunidad luqueña, en este siglo. -se refiere al pasado-
Largo sería señalar debidamente las
principales facetas de su espíritu, tratable y cordial para con todos,
sin distingos de ideología ni condición social. Igualmente, todas sus
realizaciones en los diversos campos de actividad.
En particular, su espíritu notablemente
servicial y colaborador, a costa, no pocas veces, de su misma salud... A
la muerte de su padre, Don Lorenzo Meza en 1929, quedó como jefe de la
familia y de la empresa, junto a su hermano Fulgencio. (se refiere a la
destilería Meza Hnos.)
Múltiple, gran trabajador, sin embargo, ya
trabajaba demasiado -día y noche- especialmente en tiempo de la guerra.
Esto fue, minando paulatinamente su organismo. Todo lo cual acumulándose
de a poco, en silencio, fueron factores decisivos en el quebrantamiento
definitivo de su salud y de su vida...
De sus múltiples actividades, sólo me referiré a
dos realizaciones, pocas pero suficientes para el fin propuesto: 1º)
Construcción de la Cancha del Club Sport Primavera; 2º) Apertura del camino de
Yaguareté Cora (5ª Compañía) hasta la ciudad de Luque.
La construcción de la cancha del Sport Primavera
-ardua y magna obra- está expresivamente señalada en el lugar correspondiente de
esta Revista del Cincuentenario. -se refiere a la revista del cual extrajimos
este comentario-.
Por lo que, para evitar repeticiones y tener idea
aproximada de su envergadura, invitamos a la lectura atenta, de ése y otros
pasajes relacionados con el gran emprendimiento de la vida y marcha del Club en
este Cincuentenario de su existencia.
Apertura del camino de Yaguareté Cora a Luque: Fue
notablemente beneficioso a los barrios circundantes de la 5ª y 6ª Compañía, no
siendo necesario enfatizarlo, dado ser de todos conocidos los múltiples
beneficios y ventajas inherentes a la apertura de un camino, más todavía en
lugares y parajes necesitados de esa infraestructura básica para todo progreso.
Fue el primer camino abierto en forma después de
la Guerra Grande en Luque. Estuvo a cargo del agrimensor Sixto (Tito)
Estigarribia y Tomás Sanabria, y su cuadrilla de peones. Camino que cruza la
propiedad del socio fundador y afamado dramaturgo Julio Correa (16 mts. de ancho
por unas 12 cuadras - 1.200 mts. de largo, hecho con palas y carretas.)
Lo que da una idea de su extensión. Actualmente es
el Barrio Julio Correa, que forma parte de la ciudad Luqueña, (Luque Centro)
dotada de todas las modernas comodidades: luz, agua corriente.
No es pues de extrañar el grande, inmenso duelo de
toda la comunidad luqueña en su fallecimiento -el 29 de noviembre de 1947-,
luego de pertinaz dolencia, y cuando tanto se podía aún esperar de él, dadas sus
condiciones, joven y fecunda madurez, (42 años de edad).
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Hablemos del
trabajo decente ganado con esfuerzo. |
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La visión de Celso Vera con relación a los fundadores del club no se deja
esperar, en esta una nota se refiere a uno de ellos Avelino Meza Sosa, uno de
los pilares mas sólidos con que contara el club.
Reconocido por la sociedad luqueña como uno de los hombres más ilustres del
siglo XX en Luque. Esta opinión dada por Celso Vera no va a cambiar en mucho
tiempo, esto es no "por los vaivenes de nuestro presente hayan cambiado", ¡¡No!!
esto es en relación a la "forma de hacer dinero" que hoy se tiene.
La iniciativa privada y la visión más acerca del hecho posiblemente empezaría a
cambiar -y todavía se requeriría mucho tiempo- para que, la mentalidad
mercantilista y la automoribundia que nos ahoga hoy, pueda llegar a hacernos
depositarios de estos logros.
Pues uno de los pilares más sólidos con que contaba Avelino Meza Sosa eran sus
hermanos Fulgencio y Domingo, Fulgencio trabajando como jefe de producción y
Domingo como contador,
en la Fabrica Meza Hnos.
En esa época no existía el sistema de financiamiento mercantilista que hoy
existe, basado en la política y el prevendarismo, este, de todos los colores y
partidos, entre el Estado y privados. El sistema y la obtención de los recursos,
en el pasado, se obtenían recursos productivo de bienes, para luego
comercializados.
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Afortunadamente, Avelino Meza tuvo hermanos que,
inspirados en su ejemplo, han sabido seguir sus huellas, cada cual en su campo y
respectivo ramo.
Siendo muy conocidos y apreciados de todos, y
constar sus referencias en los sitios correspondientes de esta revista, nos
remitimos a ellos. Concluyendo esta rápida semblanza, no dudamos en afirmar, lo
que sin duda alguna es consenso de todos: Avelino Meza, por sus dotes y prendas
personales no comunes, sus obras y méritos en bien de la comunidad luqueña, es
sin duda alguna, uno de los más grandes luqueños de este siglo.
Por ello, su nombre y su memoria está con creces
justificado lo lleve el estadio del Club que él inspirara, fundara y
construyera, el "Sport Primavera" de la Liga Luqueña de Fútbol.
Su nombre y su memoria, desde lo alto de la
entrada del Club, y desde las alturas celestes, seguirá siempre alumbrando,
inspirando, alentando para las obras de bien, a sus conciudadanos, luqueños y no
hiqueños.
Avelino Meza, ¡no morirá jamás!...Ha sabido
-demasiado- ¡ser inolvidable!...-concluye la mención del historiador Celso Vera-
Indudablemente, Avelino junto a sus hermanos,
-Fulgencio y Domingo-, es una de las personalidades más interesantes y de más
fecunda trayectoria en el historial luqueño. Voluntarios de guerra a los 16
años, se destaco siempre por su inteligencia y activa participación en todos los
emprendimientos.
Y sobre todo porque fue capaz de convertir su
propia vida en la fuente constante de sus realizaciones.