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La estación de Luque data desde
el año 1861, por aquí pasaron guerras y revoluciones, y aún sigue en
pie. |
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La casona que en vida fuera de Julio
Correa, pronto a ser convertida por la Gobernación de Central en museo.
El sótano habla claramente del estilo europeo, de comienzo del
siglo pasado |
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Lo que queda de la ex fabrica de
licor de caña de azúcar de Meza Hermanos, esta en pie desde
comienzos de la Guerra Grande. |
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La casa que sirviera a Impuestos
Internos, y al periódico "El Espectador Luqueño" por décadas, fue
construida en el año 1911. |
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La casa de los veteranos de la
Guerra del Chaco, varias veces salvada del remate por los propios ex
combatientes. Una casa campestre en medio de la ciudad, a mediados del
siglo pasado |
o
nuevo está en el vocabulario reciente, cuando te vistes con traje, "andas de
tragedia", dicen, y ¡¡pareciera que fuera cierto!!, lo usas cuando te casas, te vas
a un velatorio, o te mueres.
La liberación sexual, el abuso de poder y la prepotencia de quienes antes no
tuvieron nada. Lo magistral es la gente de bien, donde se dan algunas claves del
reconocimiento entre pares según el habla coloquial y las mil combinaciones de
apellidos y parentescos que se aprenden desde la cuna y es como un Gotha (*)
oral, y así, aunque esta aristocracia luqueña de hoy es un segmento del grupo,
esta no llega a confundirse con la elite dominante.
Quieren decir a todos que son los dueños del país, pero tienen una visión
pesimista del futuro, en una sociedad llena de violencia generada por la
pobreza, con la mayoría de los hijos nacidos fuera del matrimonio y una ambición
política que actúa como un filtro paralizante de las mejores iniciativas.
En este entorno han sobrevivido cinco monumentos históricos de Luque. La casa
alquilada por el Ministerio de Hacienda, Virgen del Rosario Nº 35, fue
la casa de impuestos internos, por más de tres décadas. Esta casa por años
sirvió a su dueño como la casa matriz del periódico "El
Espectador Luqueño", antes de ser perdida por él en un proceso judicial, sabe
Díos si en unos años más podremos enterarnos si ese juicio fue justo. Solo la
memoria histórica de Luque nos dirá la verdad.
Este lugar histórico se sumó a ese carácter que también obtuvo la protección, al
igual que otras casas que no han sido demolidas o han caído, (varias cayeron)
mientras otras siguen en pie porque los herederos o sus dueños las conservan o
porque están dentro de una zona típica de la llamada protección.
Muy pocos inmuebles privados han cobrado valor, como la residencia del
dramaturgo Julio Correa, que está actualmente bajo la protección de la
Gobernación del Departamento Central, esa casona casi fue declarada de
"monumento histórico" por el Departamento de Bienes Patrimoniales de la
Municipalidad.
Otras propiedades, en tanto, pasaron al olvido, porque no tuvieron herederos o
no solicitaron a la Municipalidad protegerlas como parte del patrimonio
histórico del país, es lo que le ocurre a la estación del ferrocarril.
Sí lo hizo la Unión de Veteranos de la Guerra del Chaco, (UPV Chaco) que están
previendo no se les venda su patrimonio, en cambio, y también se han demolido
casas históricas como la casa de Jacare Valija, se hizo para darle ese status de grande
a un supermercado luqueño. No se consideró "el contexto histórico" para esa
protección, porque en su corto período de funcionamiento el supermercado vivió
en ella, pese a que se compro con la promesa de palabra, que se la protegería.
Miembros integrantes de la Casa de la Juventud, denunciaron este caso a las
autoridades nacionales a la Gobernación y el enjuiciamiento en ese entonces del
Intendente Dr. Vicente Cáceres por permitir la depredación del patrimonio
nacional y luqueño.
El propio hijo de Jacare Valija se encadenó a una de las rejas cuando supo que
la casa seria demolida.
La exención de contribuciones a los monumentos históricos podría ser una ventaja
que sólo se puede aplicar por Ley. El Estado tampoco se ha preocupado de
adquirirlas y preservar esa memoria histórica.
Así, parte de la historia de Luque y el Paraguay, se fue con la demolición o
destrucción de estas residencias. En esa línea se encuentra la ex Fabrica de
Caña de Meza Hermanos, que funciono por más de medio siglo como fabrica.
Esta casona sirvió antes de la contienda Chaqueña como un lugar de reunión de
los liberales "jaristas" donde el Cnel. Albino Jara (1.912) instaba a luchar
contra los Radicales de Manuel Gondra. Al estallar la Guerra del Chaco, los
dueños de la fabrica decidieron convertir sus tierras en una gran chacra, todo lo que se producía
en la chacra "La Patria" era enviado al Chaco, además, por esos
años sirvió de refugio a
soldados bolivianos que caían prisioneros.
Aunque se podría tener, otro punto de vista, esta fabrica de caña dejó de
producir el licor de caña durante los años de la guerra, este "regalo del sol"
que constituye el licor nacional perfecto porque es mestizo, al igual que el
pueblo paraguayo: en parte indígena, y en parte español". Como quiera que sea,
la caña se convierte en el símbolo líquido del Paraguay en esa época.
El licor de caña paraguaya, desde sus humildes orígenes prehispánicos, es la
ardiente bebida paraguaya que se ha convertido en una de las favoritas del
público internacional y compite seriamente con el mejor finest scotch whisky.
"Ndaikatuveima aiko en el oscuro silencio / oi pype sentimiento che jopýva che
kamba", con esta tonada de Hilarión Correa, "Che kamba resa jajai", vibraban de
emoción las voces de los cantores, que se alzaban acompañadas de las notas de
sus arpas y guitarras.
Terminada la Guerra del Chaco, en cualquier enramada bajo un buen mango, los que se
reunían, en especial los familiares de algún combatiente que creían
muerto, celebraban su feliz retorno, entonaban junto con
los músicos canciones dedicadas a la madre y porque no, de algún amor no correspondido,
animados por el líquido
ambarino salido de esta casa "Meza Hnos.", liquido que brillaba en los vasos cortos y delgados con licor de caña que
tenían en
frente a ellos.
La fama de la caña paraguaya contradice sus orígenes humildes. Hace ya un
milenio, los indígenas aprendieron a extraer la savia de las largas y carnosos
tallos de la caña de azúcar, nombre común de ciertas especies de herbáceas
vivaces de un género de la familia de las Gramíneas. La caña de azúcar que se
cultiva en el Paraguay, mucho es por el azúcar que contiene en los tallos,
formados por numerosos nudos.
Esta casa fue todo un símbolo de todo este mundo maravilloso del Luque de ayer.
Al terminar la Guerra del Chaco (1935), y la llagada de la larga dictadura,
(1954) el esfuerzo desplegado por sus
dueños llagaba a su fin, para dar lugar a otra forma de economía.
Llegaba la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), quien monopolizo para
sus amigos la fabricación y distribución del licor de caña, aparte de perseguir
políticamente a los propietarios de este ingenio. Hoy esa casona, esta a punto de
derrumbarse.
Según explican los vecinos, hay otras casas protegidas por las llamadas "zonas
típicas", como sucede con la peatonal, del licor de caña, de esta delicia,
seguiremos hablando en otra nota.