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Concejal Celso Maldonado junto a al Gobernador Federico Franco. |
Uno de los valores esenciales de una democracia moderna reside en el equilibrio
informativo, que está compuesto, de un lado, por la amplitud y tolerancia
respecto de todas las opiniones y, de otro, por un manejo riguroso de la
noticia, donde el respeto de la honra de las personas ocupa un importante lugar,
en continua y no siempre pacífica interacción con el derecho a informar y a
informarse.
Las informaciones surgidas recientemente a raíz del financiamiento con que
cuentan los medios adictos al Gobierno, al hacer programas financiados por los
entes estatales como lo son Ytaipú y Yacyretá, el Gobernador de Central Dr.
Federico Franco, a nuestro entender, cuestionó en forma profunda la conducta
seguida por algunos medios periodísticos y también el trabajo de sus
conductores, abiertamente partidarios del Gobierno.
No podría ser de otra manera, ya que, salvo algunos pocos casos que podrían
entenderse como cubiertos por una especie de atenuante o eximente derivada del
clima de amedrentamiento y censura que existió durante la dictadura pasada, la
mayoría de los silencios, tergiversaciones y omisiones al deber de informar en
aquella época, en la nuestra, se trataría de la supervivencia del medio, estos
principios son por completo inexcusables e inaceptables -a nuestro entender-.
Mirando al pasado, no resulta creíble que los medios periodísticos y los
profesionales de la información, con todas las oportunidades que su posición en
la sociedad implican, pudieran haber estado ajenos al conocimiento de que
sociedad se quería proyectar, esto resulta a todas luces in-disimulable.
Es parte de los hechos objetivos de la época que la aplicación de una fuerte
censura gubernamental no tuvo mayor oposición de parte de los grandes medios de
comunicación. Por el contrario, apoyaron editorialmente todos los desatinos de
quienes estaban frente al Estado, así como el sentido y consecuencias de las
políticas adoptadas.
Ese grave traspié ético debe servir como punto de partida para una severa
reflexión sobre el rol de la prensa y sobre su responsabilidad informativa.
Cuando dice el Gobernador del Departamento Central Dr. Federico Franco pone un
especial énfasis al poner el debate sobre la mesa "...es difícil hacer
oposición, cuando la maquinaria del Estado, que dispone sin control alguno de
los recursos que nos pertenecen a todos los paraguayos, son puestos en favor de
los intereses de un partido político, el Colorado" expuso Franco.
Como un deber de no ocultar información, pero también en la necesidad de
comprobar acuciosamente que las informaciones suministradas por las fuentes
están comprometidas.
Es obvio que un medio de noticias está siempre expuesto a la posibilidad de
incurrir en errores, sea porque la fuente lo indujo a ello o por cualquier otro
motivo. Pero una cosa es que se trate de un error, que es posible de rectificar,
y otra cosa muy distinta e inaceptable es que exista un dolo oculto, dirigido a
plasmar operaciones políticas o a la obtención de beneficios económicos o a la
confección de otros fines.
Lo anterior es particularmente sensible en el caso de los que no tienen medios
para defenderse, donde no existen las dadivas prebendarías de parte de los entes
estatales y del Gobierno.
Forcemos la nota; El excesivo retraso en obra de Itaipú entorpeció la educación
porque parte del antiguo edificio del colegio nacional de Luque, hoy con nueva
fisonomía, con su total remodelación. Cuando se inició el emprendimiento, en
febrero de este año, directivos de la entidad anunciaron 120 días de trabajo,
previéndose la entrega a más tardar para fines de junio.
Sin embargo, hoy ya lleva un retraso de 150 días e informan los responsables que
precisan otros cuantos días más. "Van a entregar a fines de octubre", sostuvo la
residenta de obra, la arquitecta Julia Gómez.
Mientras tanto, los alumnos se distribuyen en 4 instituciones que son; la
escuela Mariscal Estigarribia, Colegio Municipal, escuela General Bernardino
Caballero Alvarez y el colegio Sagrado Corazón, se pide comprensión a los
estudiantes.
A esto se le llama el "espíritu de la época" tan especial que se vive. ¿Que se
espera para entregar la obra? que se acerquen las elecciones municipales para
que Luque, todo se de cuenta lo grande que son las obras del Gobierno Nacional,
y así favorecer al candidato Colorado, esto solo pasa en nuestra populista
Latinoamérica.
Porque en medio de un panorama luqueño políticamente incierto llama la atención
la actitud de espectador del ciudadano, que asume los avatares con hidalguía.
Para nada se toma en cuenta la sensación de frustración al pensar que no podrán
realizar sus actividades académicas dentro de la institución, como la
tradicional exhibición gimnástica y su tan anhelada colación.
Los latinoamericanos no vivimos con ese sentimiento catastrofista que se apodera
a menudo de las multitudes norteamericanas y europeas, a fuego cruzado entre las
dramatizaciones de las capas dirigentes, las amenazas reales y los mensajes del
dispositivo mediático que cada cierto tiempo atizan la inseguridad, nuestras
necesidades son reales, de pobreza, de vivir en villas de cartón.
Quizás ello sea así porque los latinoamericanos venimos saliendo del mundo
opresivo de las dictaduras, y recién el espacio de los proyectos sociales y
culturales comienza a tomar vuelo, pese a los altos grados de conservadurismo de
las elites políticas y económicas.
Sin desconocer que las expectativas de las mayorías son vivir mejor que antes
(cosa que no se da), pero sin volver atrás. Con el "principio de la esperanza" a
cuestas, por algún tiempo más, pero sin hacerse ilusiones (los laberintos de la
memoria colectiva son aún un misterio) sobre la competencia de los sectores
económicos dominantes para conjugar el verbo compartir, pero con honestidad. Por
eso es difícil ser opositor en Paraguay, lo dijo el Gobernador de Central,
Federico Franco.