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hubo más. La calidad de la salud y de la educación no ha mejorado, las calles
están intransitables los caminos vecinales son una inseguridad total, las
autoridades insisten en el paternalismo y nadie se hace cargo del perro muerto.
Crueldad al cuadrado: les quitan el dinero a los pobres y les dan mala
instrucción. Más bien al cubo o potencias mayores, ya que los funcionarios vía "zoquete"
condicionan su postura y mal asesoran a las autoridades, como es el caso de la
Junta Municipal y los Concejales, que argumentando una posible malversación de
fondos de la Comuna Luqueña, no liberaron los fondos para la ejecución de las
obras municipales, manteniendo una actitud hostil desde el comienzo de esta
administración Municipal.
Los frutos de la desidia podemos compararla a la que en su tiempo reflejara de
su pueblo, Alejo Carpentier (1904-1980) este escritor cubano nos trata de
explicar la caída del mito del hombre de orden, desde su imposible papel de
espectador el hombre trata de explicar el inconciliable desajuste entre el
tiempo del hombre y el tiempo de la historia.
En la obra capital de Carpentier, "El siglo de las luces" muestra la evolución
ideológica de tres personajes que se lanzan a la aventura revolucionaria en las
Antillas, en el momento de la Revolución Francesa. Con una prosa exuberante y
barroca, en esta obra se narra la llegada de Esteban al puerto de Cayena, lugar
en el que siente una profunda decepción ante el ambiente de corrupción,
abandono, impudor y mediocridad que ven sus ojos.
Esta obra nos muestra a que grado se puede llegar. El problema municipal, es un
problema de vieja data, nos parece un problema más personal que político. Como
en esta ciudad isla de Cayena, se podría considerar a nuestro municipio. Es
lamentable porque en Luque sobran hombres y mujeres de buena fe y con ganas de
hacer cosas.
Los soñadores concejales no encuentran nada mejor que enclaustrarse en sus
internas partidarias, al final la "patria financiera" los subsidia ¡Crueldad!
Porque ninguno tiene algún rédito político, y conciben que la Municipalidad deba
manejarse como una S.R.L., da pena ver este espectro, pero, todos tienen el
mismo corte.
Los munícipes se protegen como un puñado de oportunistas y no permiten, que el
representante de la voluntad visible de la democracia actúe en beneficio de
Luque, son las razones por las cuales no tenemos dirigentes capaces como
nuestros representantes, al revés de lo que dicen nuestros políticos ya bastante
franqueados.
Por el contrario, el lector de este artículo podrá corroborar que el espacio
público -y la ciudad es el espacio público-, adquieren cada día mayor
protagonismo en la vida social, política, económica y cultural de nuestras
sociedades.
El gran secreto de una "buena ciudad" es que brinda a la gente la oportunidad de
hacerse responsable de sus actos en una sociedad históricamente imprevisible, no
en un mundo onírico de armonía y orden preestablecido.
Esto es el Municipio cruel, versus indefensos ciudadanos, estos son los futuros
que encadenan. Crueldad casi comparada a la necesidad que a los niños pobres se
les prohíba el trabajar por ser menores.